En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
CREDITO Kevin Winter/Getty Images

¿Cosificación o empoderamiento?

Número 10 / JULIO - SEPTIEMBRE 2023

Gran parte de los géneros musicales contienen misoginia

Picture of Elizabeth Pérez

Elizabeth Pérez

Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Azcapotzalco

Ser mujer representa más que ser un cuerpo: es inteligencia, talento, inspiración y esfuerzo adicional para enfrentar las barreras en una sociedad que cosifica y sexualiza día con día a las artistas femeninas.

Las mujeres en la música, tales como Taylor Swift, han alzado la voz y contando en base en su experiencia los constantes obstáculos para seguir vigentes en esta industria llena de letras que las sexualiza y las usa meramente como un objeto de consumo de las masas. 

En el 2020, Taylor Swift señaló que las artistas femeninas tienen que reinventarse constantemente comparado con  los artistas masculinos, o de lo contrario no son vigentes en una industria que busca el perfeccionismo que lleva generando por décadas estereotipos de género. No es un secreto que el cuerpo en las artistas femeninas es un objeto de consumo en el cual, la industria obliga a exhibir sus cuerpos semidesnudos o haciendo bailes eróticos para generar ventas y ganancias que de cierta forma generan un “éxito” teniendo un mayor alcance en sus carreras profesionales. 

Mujeres como Shakira, Jennifer López, Dua lipa o la misma Taylor son el ejemplo de hipersexualización  en el cuerpo de las mujeres, demeritando así sus capacidades y esfuerzo realizado, dejándolas como simples objetos para satisfacer las fantasías masculinas.

Gran parte de esta problemática se debe a la poca presencia de la mujer en los sellos discográficos y en los diferentes roles como productoras o mánager, ya que estas oportunidades son limitadas y dominadas en gran mayoría por hombres.

Por otra parte, en los diversos géneros musicales, una gran parte de estas letras contiene misoginia en donde el rol de la mujer se describe como “una mala mujer” o que están para satisfacer y servir a los hombres.

Sin embargo, la música es un medio de expresión en el cual se pueden abarcar estas y más problemáticas, además de cuestionarlas. La presión social que la industria musical ejerce hacia las mujeres al ser sexualizadas, consciente o inconscientemente, demerita su talento, su esfuerzo y el mérito propio que pueden tener.

Lee aquí más artículos relacionados

¿Para ser aesthetic hay que estar siempre agotados?

¿Para ser aesthetic hay que estar siempre agotados?

Por: Banshee Gómez Gutiérrez
Cuando el descanso parece un acto de rebeldía

Leer
El autocuidado desafía al sistema

El autocuidado desafía al sistema

Por: Karla Nieto González
Entrevista a Diana Cabrera Cruz, psicóloga

Leer
Soledad, la epidemia silenciosa

Soledad, la epidemia silenciosa

Por: Juan Daniel Rendón Lucero
Nociones para saber si tienes (o no) el control de tu aislamiento

Leer
Equilibrio y autoestima

Equilibrio y autoestima

Por: Sebastián Coronel Osnaya
La clave para una paz interior

Leer
Salud mental y modernidad líquida

Salud mental y modernidad líquida

Por: Irais Valderrabano López
Síntomas de un sistema individualista, consumista y deshumanizante

Leer
Cuando producir vale más que vivir

Cuando producir vale más que vivir

Por: Saúl Ramírez Gómez
Una reflexión sobre descanso, rendimiento y humanidad

Leer

Deja tus comentarios sobre el artículo

¿Cosificación o empoderamiento?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

16 − 2 =