Somos lo que amamos
Por: Naomi Urbina Chávez
El amor jamás se acaba en nosotros
Escuela Nacional Preparatoria Plantel 8
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Este análisis tiene el propósito de examinar y profundizar sobre cómo el contexto económico en Nepal afecta gradualmente a la sociedad, especialmente al sector juvenil. La situación se ha ido haciendo más grave y traído como consecuencia problemas mayores, como: protestas o manifestaciones contra un Estado que permite conductas como la corrupción y el nepotismo, medidas que sólo reproducen las desigualdades sociales.
Su lenta industrialización, su inestabilidad política, la infraestructura deficiente, la escasez de energía y la falta de mano de obra calificada, son algunos de los problemas que han hecho que Nepal acabara dependiendo de una economía externa como lo son las remesas. Sin embargo, esto no ayudó a fortalecer su economía, generando el descontento de los habitantes, especialmente la llamada “Generación Z”, que en septiembre de este año, teniendo como detonante la prohibición de las redes sociales, protestó por esto y luego más gente se sumó para quejarse por la mala calidad de vida que en general tienen en este país.
Para poder analizar la situación, hay que empezar por explicar que actualmente Nepal es uno de los estados más pobres del mundo, como lo evidencia su Producto Interno Bruto (PIB) de apenas 42,9 mmdd y su índice de desarrollo que es de 0.622, ubicándolo en el lugar 145 de 193, de acuerdo con el “Reporte de Desarrollo Humano 2025”
Debido a la industrialización tardía y a esa democratización relativamente nueva, en comparación de otros Estados, Nepal vive una mala situación económica, como lo evidencian las cifras del Banco Mundial, que señalan una cruda realidad y es que “la economía de Nepal ha tenido dificultades para mantenerse al ritmo regional y mundial, y no ha generado suficientes empleos de calidad en el sector no agrícola haciendo que las personas jóvenes tuvieran la necesidad que migrar para buscar nuevas oportunidades.
Además, gracias a “Ayuda en acción” sabemos que 1,600 Nepalíes migran diariamente, mayoritariamente a China e India (por sus fronteras abiertas) en busca de más y mejores oportunidades laborales, lo cual también afecta a Nepal al tener mano de obra insuficiente y que envejece lentamente porque los jóvenes van a preferir estar en otros lados donde puedan estar medianamente estables.
Uno de los problemas es que Nepal ofrece muy pocas oportunidades a su juventud, por lo que, “para millones de jóvenes, la única salida ha sido emigrar. Familias enteras dependen de las remesas enviadas desde Medio Oriente o Malasia, donde los Nepalíes trabajan en condiciones duras y muchas veces peligrosas. Esta migración masiva refleja un estado incapaz de darle un futuro a su propia gente.”,
Según el Banco Mundial, en 2024, “las remesas representan casi 66.1% del PIB de Nepal y aunque reducen la pobreza, la migración también genera dependencia económica y pérdida de capital humano.”
Otros desafíos a los que se enfrenta Nepal por no ser un país desarrollado ni industrializado son: la falta de energía confiable, escasez de mano de obra, una dependencia de tecnología del exterior y poco acceso a materia primas, según Chandra Dhakal, en su libro “Un vistazo sobre la industrialización en Nepal.
Varias empresas han intentado acabar con la pobreza que existe en Nepal, sin embargo, no se han podido ver los resultados deseados, ya que la tasa de pobreza se mantiene persistentemente alta. El año pasado, Nepal figuró como uno de los países menos adelantados de las Naciones Unidas.
Un problema más es que la corrupción en Nepal afecta a todos, desde el gobierno hasta las empresas. Se ve en forma de nepotismo, sobornos y malversación de fondos. La falta de transparencia y la impunidad son parte del problema, la pobreza y la desigualdad económica empeoran las cosas. Esto ha generado mucho descontento entre la gente, especialmente los jóvenes, que están exigiendo un cambio real y que los políticos corruptos rindan cuentas. La corrupción ha frenado el desarrollo del país, ha empeorado la pobreza y ha deteriorado la confianza en las instituciones. Los manifestantes piden transparencia, fin al nepotismo y, sobre todo, piden justicia para los corruptos. Es hora de que el gobierno escuche y actúe, las políticas deben de liberar el potencial de los sectores que son altamente prometedores y apoyar el desarrollo en el sector privado, al igual que impulsar el crecimiento de exportaciones y atraer inversiones nacionales para poder abrir nuevas vías en su crecimiento económico y en los empleos nepalíes.
Pero para lograrlo, se necesitan abordar los obstáculos normativos, desarrollando su infraestructura, mejorando sus políticas migratorias, aumentando sus beneficios y reduciendo sus costos, para que así, sus migrantes puedan contribuir mucho más con su desarrollo económico y fomentar un entorno empresarial más competitivo.
A lo largo de este artículo, nos hemos adentrado en las causas que originaron el movimiento juvenil en Nepal. Un movimiento entendible desde el punto de vista crítico, ya que aún y cuando la mayoría de los jóvenes cuentan con estudios y habilidades para aspirar a un trabajo digno, no tienen la oportunidad de obtenerlo, lo que creó entre ellos frustraciones y resentimientos al verse imposibilitados para construir un futuro estable y satisfacer sus necesidades básicas, en este sentido, la revolución en Nepal puede interpretarse como un medio extremo para alcanzar justicia y estabilidad. Si bien la violencia nunca es deseable, su uso evidenció los límites de la opresión y abrió el camino hacia un Estado más inclusivo. El desafío actual reside en consolidar la paz, fortalecer las instituciones y evitar que la corrupción y el nepotismo vuelvan a reproducir las mismas formas de violencia que marcaron el pasado.
Asimismo, la dependencia económica global de Nepal, particularmente de las remesas, ha agravado aún más su situación, al contribuir plenamente a la vulnerabilidad del país generando una economía frágil y susceptible a fallos externos. En este contexto, las constantes movilizaciones juveniles no son simplemente protestas contra las condiciones actuales, los movimientos no surgieron únicamente del deseo de confrontación, sino de la necesidad de romper un sistema que negaba dignidad y derechos. Aunque el conflicto armado trajo sufrimiento y pérdidas, también logró visibilizar las injusticias y forzó transformaciones políticas profundas, como el fin de la monarquía absoluta y el inicio de un proceso democrático. Lo único que nunca entenderemos son las muertes suscitadas de jóvenes nepalís, que han marcado un precedente acerca de que un país corrupto siempre tratará de callar a todos aquéllos que levanten la voz para alcanzar un futuro mejor,
A lo largo de este ensayo sobre la situación económica en Nepal, nos dimos cuenta de que en México es un tema poco conocido y existen pocas fuentes que habla sobre ello. No sabemos si es porque Nepal al ser un país de muy poca extensión territorial, resulta no ser tan importante para nuestros ojos. Esta indagatoria nos hace reflexionar sobre todas las consecuencias que derivan de un régimen corrupto y autoritario, en el que sus gobernantes colocan en último lugar a su pueblo, incluso tratando de obstaculizar que las pruebas de su mal gobierno llegasen a ser de conocimiento mundial. Si tuviéramos la oportunidad de intervención en Nepal, claramente propondríamos una reestructuración de todo su sistema gubernamental y que la elección democrática de todos sus representantes fuese una estrategia medular, así como el enjuiciamiento de sus servidores públicos que se enriquecieran de manera ilícita, logrando así la recuperación de capital para destinarse al bienestar de su pueblo.
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