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Foto de Longxiang Qian de Pexels

El monstruo

Número 16 / ENERO - MARZO 2025

Me aterra pisar sobre la piedra y que el mundo vea mis pies sangrar

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Melisa Areli Mancines

Facultad de Derecho

Un monstruo en mi estómago se traga las mariposas 

en primavera 

y las devuelve en invierno 

congeladas, muertas.

 

Toco con mis ojos las historias 

de quienes su propósito no alcanzaron 

y su textura se acerca a mi piel, mis huesos, mis entrañas

rugosas pieles se retuercen con los rasguños del régimen 

de aquel monstruo paralizador, tenebroso, asesino.

 

Mariposas congeladas o fuegos que se queman a sí mismos, 

así son mis anhelos, 

de vida efímera y muerte eterna.

Aniquilados anhelos por ese monstruo 

que hace de mi cuerpo un terremoto.

 

Tal engendro no me ataca con cuchillos, 

 y tampoco lo hace con colmillos, 

es más perverso aún, de más afiladas armas, 

su artefacto exterminador son las ideas 

que me hacen creer que voy caer.

 

Me convence de no saber quién soy, 

me hace indecisa, frágil, débil, insuficiente, 

el monstruo me quita y yo cedo, 

me arrebata y nunca me concede, 

aún así, yo le doy asilo 

porque vivir sin él es ser valiente 

y él me dijo que no lo soy.

 

Incómoda vergüenza, tú también me atormentas 

en los sueños que el monstruo siempre me recuerda, 

te tengo miedo y por eso no camino descalza, 

siempre oculto mis pies dentro de los zapatos, 

incluso si se trata de una alfombra o del piso de la regadera, 

me aterra pisar sobre la piedra 

y que el mundo vea mis pies sangrar. 

Me pregunto si del reinado saldré con vida 

¿Acabaré hecha una cicatriz después de tanta herida? 

¿Iniciaré la batalla para desterrar al monstruo? 

¿Podré escapar de él y su agobio? 

¿Se puede escapar de uno mismo? 

 ¿O solo queda convertirse en otro? 

 

Me percato de ser el monstruo que me atormenta, 

soy la víctima y la victimaria que no me deja ser plena, 

la única forma de salvarme es luchando 

contra esas partes de mí misma, 

destrozando las armas que he convertido.

Cuando desaparezcan, al fin seré yo, completa.

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