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Redención en tus brazos

Número 17 / ABRIL - JUNIO 2025

Sobre la redención en los labios del ser amado

Picture of  Esther Gómez Parra

Esther Gómez Parra

Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán

Téjeme entre tus costillas y cobija mis manos,

resguarda mis huesos entre tus costados,

Lléname de besos suaves y delicados

porque nadie antes lo había hecho conmigo.

 

Calienta mi cadáver y vuélveme a la vida

no necesitas práctica,

ya haces latir un sol entre mis costillas.

 

Escríbeme en tus anillos

mientras me sujeto a este delirio

del cual te pido que no me despiertes.

Y no descubrir que es sólo un alivio momentáneo.

 

Convierte la ceniza de mis labios en miel,

cuyo único recipiente eres tú.

Yo, pecadora; Tú, pescador.

 

Soy hilo distante, aguja sin filo,

anclaje débil y ternura encerrada.

Te pido que no te rindas con la estrella

que tomaste por tuya,

porque, aún de brillo endeble

se encuentra mi fe, a punto de perderme

en el mismo lugar donde estás tú:

el paraíso del amor correspondido.

 

Ya me he puesto el hábito de amarte

y moriría por verte.

Es cierto que la hidra me congela

pero avanzo hacia ti,

siempre hacia ti.

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