En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
ANDREA MURCIA /CUARTOSCURO.COM

¡YA ESTUVO SUAVE!

Número 3 / OCTUBRE - DICIEMBRE 2021

Hoy levantamos la voz porque vemos y sabemos que esos problemas no solo me suceden a mí o a alguien cercano, sino que hay muchas más personas que les aqueja el mismo problema

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Alejandro Molina Bello

Escuela Nacional Preparatoria Plantel 5

“Nuestras vidas empiezan a terminar el día que guardamos silencio sobre las cosas que importan.”

– Martín Luther King

Hay una característica inherente a la mayoría de lxs seres vivos, entre ellxs el ser humano. Esta característica, en la que pondré en énfasis,  tiene que ver con nuestra capacidad de aceptar y soportar cierta acción que no está nada bien con aquellas cosas que nosotrxs vemos como buenas. A aquellos que nacieron del 2000 en adelante nos denominaron generación de cristal. Nos nombran así de forma peyorativa por ser “frágiles como un cristal” o en otras palabras “no aguantamos nada”, argumentando que los padres de esta generación en curso vivieron contextos económicos muy difíciles y simplemente quieren darnos lo mejor, por eso nos sentimos indestructibles y sumamente irritantes en todo y por todo.

Nosotrxs, la generación de cristal crecimos con múltiples herramientas tecnológicas que ayudan al ser humano a comunicarse, recursos que generaciones anteriores a la de nosotrxs no tenían.

Bueno… ¿y?

Gracias a esos avances tecnológicos podemos enterarnos y entender todo aquello que sucede allá afuera, como la desaparición y homicidio de mujeres que dio como resultado un Movimiento Feminista más sólido. Hoy levantamos la voz porque vemos y sabemos que esos problemas no solo me suceden a mí o a alguien cercano, sino que hay muchas más personas que les aqueja el mismo problema, y estos casi siempre suelen ser malos.

A través de todas estas formas de comunicación lxs jóvenes nos hemos dado cuenta de muchas cosas que antes no eran expuestas gracias a que estaba prohibido hablar de ello a través de los medios de comunicación en ese entonces (por motivos coherentes a su favor). El pueblo, en general, escuchaba y veía solo lo que los medios de comunicación decían o mostraban, pero no tenían fuentes de información que mostraran cómo habían ocurrido realmente los hechos.

¡No!, no es que seamos frágiles, lo que pasa es que las cosas ya no se ocultan tan fácil como antes, por eso ahora tenemos hambre de justicia, de igualdad y de derechos.

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