En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
SEO: Alex Fuentes / Flicxr.com

Odio la escuela

Número 15 / OCTUBRE - DICIEMBRE 2024

Quiero estudiar lo que llene el alma y no solo mis bolsillos

Picture of Víctor Hugo Reyes

Víctor Hugo Reyes

Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán

“No me gusta la escuela”, es lo primero que vino a mi mente, siempre me hace sentir fuera de lugar como si mis habilidades no fueran las requeridas. El principal problema con la escuela es que está concebida para generar fuerza de trabajo, se premia al más productivo, no al más inteligente, el que entrega más tareas y el que sigue más indicaciones, eso es asfixiante para mí, no quiero ser visto como una máquina para la producción, tengo sueños, aspiraciones, metas y muchas más capacidades que quiero desarrollar.

Cuando dices “no me gusta la escuela” la gente te mal mira, asume que llevas malas calificaciones, que eres un haragán y no tendrás futuro, porque ese es el chip que nos han metido, el falso mito de la meritocracia donde si estudias y trabajas duro serás más exitoso, pero se sabe que eso es falso, pues te enfrentas a distintos obstáculos como el nepotismo y las desigualdades. Además, pareciera que el estudio de las artes y del deporte están estrictamente apartadas para las clases burguesas.

Yo quiero un futuro donde podamos estudiar lo que queramos y lo que nos apasiona sin tener que hacer sacrificios o sin tener que pensar en si voy a encontrar trabajo, quiero poder vivir de lo que me hace feliz, de lo que llena el alma y no solo mis bolsillos, quiero un mundo donde la clase de Artes no sea tocar la flauta y la de Deportes una reta de futbol, sino que sean vistas como las disciplinas que son, porque estoy seguro que la próxima revelación artística o deportiva está en un salón de clases odiando la clase de matemáticas.

Lee aquí más artículos relacionados

¿El nuevo punk?

¿El nuevo punk?

Por: Gisela Elizabeth Nolasco Domínguez
Amar en tiempos de guerra

Leer
Entre matices emocionales

Entre matices emocionales

Por: Ana Laura Yáñez Fernández
Reflexiones sobre el cuidado, los vínculos y la sensibilidad

Leer
Relaciones que restan, emociones que pesan

Relaciones que restan, emociones que pesan

Por: Nadia Karime Padilla Llanos
Soltar vínculos dañinos también libera el alma

Leer
La prisión de los espejos rotos

La prisión de los espejos rotos

Por: Jesús Gabriel Rosas Navarrete
La urgencia de la salud mental en la era digital

Leer
El negocio del autocuidado

El negocio del autocuidado

Por: Gael Rivera Esquivel
La obligación de cuidarse

Leer
Mujeres, (mal) diagnóstico y encierro

Mujeres, (mal) diagnóstico y encierro

Por: Miroslava Ramos Cárdenas
La locura también tuvo género

Leer

Deja tus comentarios sobre el artículo

Odio la escuela

2 Responses

  1. Tienes toda la razón a mi no me gustaba la escuela pero tenía sueños e ilusion de ser mejor en todos los aspectos y el deporte me apasionaba igual que la música

  2. Tengo más de 20 años en el negocio de las ventas, e tenido varios cargos y me he topado exactamente con esto, hay gente muy valiosa, y exitosa en sus actividades, pero llega el amigo o el primo de los jefes y sin saber nada del negocio le dan las mejores oportunidades a ese tipo de gente sin conocimientos solo por ser los amigos o parientes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

two × one =