En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
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VICTORIA VALTERRA/CUARTOSCURO.COM

Querido futuro

Número 1 / ABRIL - JUNIO 2021

He podido convivir más tiempo con mi familia, no me tengo que levantar a las 5 de la mañana a tomar el metro lleno y puedo aprender cosas nuevas, supongo

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Quetzal Samperio Rodríguez

Escuela Nacional Preparatoria 7

Querido futuro:

13 de marzo de 2020, viernes. Fue el último día que estuve en la escuela y si les soy sincera la verdad no fui a todas mis clases. La verdad considero que la mitad de toda mi prepa no fue a la escuela ese día, iba a haber una fiesta ese día y fue la última vez que fui a una. Muchas veces pensamos mucho en el futuro pero ni siquiera nos damos cuenta de lo que está pasando ahora, nosotros vivimos en el futuro por mucho tiempo, pensando en fiestas, pensando en ese examen final, pensando en la graduación, sí, pero en nuestro futuro no estaba planeado una pandemia.

Así que dijimos “genial una semana para no ir a la escuela” pero la semana se convirtió en un mes, luego en meses, y ahora casi a un año es algo triste ver nuestro pasado. Tal vez no sea la única, pero considero que todo este año solo me la he pasado pensando en el futuro, en cuándo veré a mis amigos de nuevo, en cuándo podré ir a una fiesta, en cuándo podré ir a mi escuela, tanto tiempo viviendo en el futuro no me permite ver mi presente, tal vez yo no lo quiero ver porque es muy aburrido.

Igual que cada cosa nueva, es difícil adaptarse, no sentirse mal y frustrado respecto a la situación. No son sólo las clases lo que realmente genera todo el estrés, es la frustración de no poder salir, ya que si sales simplemente hace falta que alguien esté cerca de ti para estar en riesgo de terminar en el hospital. Lo que realmente genera estrés es ver gente que sale a la calle sin cubrebocas y cree que es un invento del gobierno solo porque lo vio en Facebook.

Y ya saben lo de siempre, sólo queda esperar a que te pongan la vacuna y funcione lavarte las manos… bla bla bla. Así que decidí que pensar en el futuro no hará que el tiempo pase más rápido, y supongo que me estoy adaptando mejor de lo que estaba hace un par de meses, viendo el lado positivo de las cosas, he podido convivir más tiempo con mi familia, no me tengo que levantar a las 5 de la mañana a tomar el metro lleno y puedo aprender cosas nuevas, supongo. Todos estamos frustrados, todos perdimos a alguien, todos extrañamos a alguien, todos estamos pensando en las cosas que pudimos haber hecho y no hicimos, y en las personas que vamos a abrazar. Y ahora como la gente se siente sola y aburrida llega el típico mensaje que te mandan sólo en tu cumpleaños que dice “hay que vernos cuando pase esto·. En el fondo sabes que no se verán.

Yo no tengo nada en contra del futuro, es bueno pensar en él, es bueno hacer planes. El futuro siempre es esperanza, siempre es dejar de cometer esos errores y siempre esperar a que sea mejor de lo que ya hiciste. Así que querido futuro, por favor sé mejor que esto, sé mejor que ahora, y por favor, no me decepciones.

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