En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
Cottonbro studio | Pexels

Ecos ocultos

Número 10 / JULIO - SEPTIEMBRE 2023

Bullicio, música y ecos: ¿sabes escuchar el silencio?

Picture of Citlali Núñez Téllez

Citlali Núñez Téllez

Escuela Nacional Preparatoria Plantel 9 Pedro de Alba

No todo lo que oigo es música, porque el verdadero soundtrack de mi vida comienza al pausar la playlist y volver a mi realidad. Esta ocurre al abordar el tren y escuchar las huellas del metro más feliz del mundo a través de sus túneles, más tarde el plantel me recibe con el canto de los pájaros de sus árboles y con charlas diversas; me acompaña con conversaciones durante las clases y las risas de Ellas mientras se juegan los torneos de fútbol y basketball. 

De vuelta a casa, vuelvo a escuchar la magia del metro al llegar a cada estación y al salir de este, me permito escuchar a los vendedores que gritan “de a cinco, de a cinco”. Más tarde, el checador anuncia el destino del siguiente camión que lleva su propia música y este se convierte en el mejor momento para filosofar, para escuchar mi mente y mi corazón cada que algo no está bien. 

Luego es momento de escuchar las conversaciones familiares que pueden llegar a convertirse en ruido ambiental, por lo que lo mejor es regresar a los audífonos un rato para concentrarme y no parar hasta que sea hora de dormir. 

Es hasta este punto que me cuestiono: ¿en realidad qué es la música para mí y los demás?

Para mí, la música es una compañía en esos momentos más tediosos, que pasan a ser más llevaderos gracias al pop y el rock; mientras tanto, para Ella, la música es su único refugio mientras llora, es su lugar seguro y su motivación diaria para no darse por vencida. 

Para Ellos la música es lo que los mantiene unidos: para el camotero, el tamalero y hasta el elotero, la música es un medio para hacerse escuchar a través de los callejones pero, ¿realmente usamos la música para escucharnos y para volver a nosotros o para escapar de nuestra realidad? 

Porque a veces olvidamos que allá afuera hay sonidos peculiares cada vez menos frecuentes que nos vemos obligados a escuchar solo cuando la playlist se detiene y son esos sonidos los que nos acercan a la vida de otros y nos hacen darnos cuenta, que a veces la vida allá afuera tampoco es tan mala si aprendemos a escuchar a el silencio. 

Lee aquí más artículos relacionados

Entre leyes y emociones

Entre leyes y emociones

Por: Camila Pedraza Mandujano
Cuidarnos también es una forma de justicia

Leer
Somos lo que amamos

Somos lo que amamos

Por: Naomi Urbina Chávez
El amor jamás se acaba en nosotros

Leer
Haikús

Haikús

Por: Valeria Fernández López
Versos breves para sentir la eternidad

Leer
Cruzar por los pasos de peatón

Cruzar por los pasos de peatón

Por: Julieta Claudia Sanchez Wong
¿Cómo cuidarnos desde los hábitos simples?

Leer
Las promesas de una narrativa política

Las promesas de una narrativa política

Por: Paola Parra
¿Bienestar para todos?

Leer
De la represión emocional al autocuidado

De la represión emocional al autocuidado

Por: Ismael Méndez Aguilar
¿Por qué hablar de salud mental en los hombres?

Leer

Deja tus comentarios sobre el artículo

Ecos ocultos

6 Responses

  1. Y a través de las palabras logramos construir el mundo que pretendemos que los demás escuchen en su corazón… gracias por ser tú en todas tus facetas y regalarme el privilegio de escuchar tu tonada ❤️

  2. Me gustó la sencillez y a la vez tu narrativa al desconectarte de la música y permitirte disfrutar de lo que olvidamos escuchar y disfrutar. La música también para mí, es un escape de el stress de la vida y me sumerge a otro mundo. Disfruté leerte.

  3. Excelente armonía. Con su narrativa regresamos a la fortaleza de las palabras simples, pero llenas de cargas, emociones. Más que un relato, es una suma de micro relatos que nos llevan entre los sonidos del metal de la urbanidad. Es una charla honesta que esperamos seguir escuchando.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

five − 2 =