Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creatividad.
Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creativdad.
Ренат Гагарин en Pexels

La misiva del perdón

Número 5 / ABRIL - JUNIO 2022

Los besos se agotaron / de ser los clandestinos…

Picture of Gilemy Montiel Hernández

Gilemy Montiel Hernández

Facultad de Derecho

No sé cómo empezar,

no pretendo justificarme.

Estoy aprendiendo a andar,

y ahora quiero retractarme.

 

Por las veces que hablé

estampándote mi ignorancia.

por las otras que te juzgué

violentándote con arrogancia.

>

Y por ser de “mente abierta”

opiné, rematando con un “pero”.

Ahora, la misiva palpita desierta

volando… buscando el encuentro.

>

El azul y rosado

se tiñeron de matices.

El amor se ha coloreado,

Eros arrancando las raíces.

— wp:paragraph –>

Los besos se agotaron

de ser los clandestinos.

Del amor ya despidieron

los alcahuetes Celestinos.

 

Llorándote te amé

 

Esa noche me acosté pensando en ti,

Sonriendo al recordar tus playas y tus

bosques, Sintiendo la pertenencia a tus

colores; Suspirando dentro de mí,

Sintiendo en mi pulso tus tambores,

Sonriendo al recordar el aroma de tus flores.

 

Te acaricié en mi mente,

Pensando en tu lago, en tu ajolote;

Y aprecie mi suerte,

Pensando en el valor de tu ahuehuete.

 

Y entonces recordé que mi amor por ti

A veces contempla un desvarío,

Cual madre amorosa

Mirando a su hijo corrompido.

 

Azotándome a la cara

Unas cifras inconclusas.

El hartazgo de mentiras

De tus promesas ya difusas.

 

Y te lloré

Recordando que la última vez que vi a Lucia,

Fue alrededor de un poste

Con la leyenda sobre su rostro

“Desaparecida”.

 

Y te lloré recordando

A mis amigos, que no llegaron ni a los 27;

A mis hermanas, que se sintieron cual

juguete; A las infancias, que solo abrazan un

machete; Al agrícola, que lo miran cual

“paquete”.

 

Y te lloré

Viendo que cada seis

veranos, Nos escupen sus

promesas, Recitando letras

muertas.

 

Y te lloré

La mirada cubierta con las manos;

Las garantías se encuentran

presas, Con las normas ya solo

reimpresas.

 

Y miro la shockeante: no armonía

Contradiciendo los discursos

El plomo, cumpliendo profecía.

 

Y esa noche,

Aun llorándote:

En mis venas yo te amé.

Más sobre Ventana Interior

Fuego nuevo

Fuego nuevo

Por: Alonso Cabrera
Un cuento del renacer en el mundo

Leer
Suplicio de la paz que nos quitaron

Suplicio de la paz que nos quitaron

Por: Saul Benjamin Pérez Fragoso
La visión de una conquista y el abandono de los dioses

Leer
La conquista del pensamiento

La conquista del pensamiento

Por: Abigail Mendoza Martínez
Leer este poema de Sor Juana obliga a desplazar la mirada

Leer
Estaciones

Estaciones

Por: Elizabeth Cardoso Garduño
¿A qué nos enfrentamos cuando viajamos en metro?

Leer
En ausencia de…

En ausencia de…

Por Alexis Boleaga
¿Qué vida puede vivirse así?

Leer
Sagrado corazón y otros poemas

Sagrado corazón y otros poemas

Por Sebastián Romo Soto
Entre enseñanza, cuidados y amor

Leer

Deja tus comentarios sobre el artículo

La misiva del perdón

2 Responses

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

four × 5 =