Ser tiempo
Por: Sofía Ponce de León
Programada para servir, condenada a sentir
Escuela Nacional Preparatoria Plantel 4
Escuela Nacional Preparatoria Plantel 4
La veo suspirar con preocupación, enfoca su mirada a la marca que el tiempo ha dejado sobre su cara. Es evidente su angustia, sus ojos lagrimean, toma aire y de su boca emanan dos palabras “estoy vieja”. Lo anuncia con pesar. Piensa para sí misma: “El tiempo me ha traicionado ¿Cómo se le ha ocurrido manifestarse en mi piel?”. A su mente llegan las memorias de su niñez. Recuerda la algarabía con la que anunciaba su edad cada cumpleaños y la tristeza que actualmente se aferra a ella cada que sopla una nueva vela en el pastel. ¿Por qué hemos de anunciar la presencia del tiempo en la juventud y esconderla en la vejez? ¿Qué atrocidad ha cometido el tiempo para que lo veamos con vergüenza? Finalmente despega su mirada del reflejo en su plato. La celebración continúa. Los aplausos se desvanecen y su tristeza se ve interrumpida por un “¡Feliz cumpleaños, mamá!”.
Comentario final
Hice esta poesía en prosa inspirada en todas las mujeres que le tienen miedo a la vejez, he notado que a través de revistas, películas o anuncios se ha creado la idea de que la belleza está en la juventud y poco a poco nos resignamos a establecer nuestro valor y autoestima en base a nuestra apariencia física, me parece impresionante e incluso ridículo que el autoestima (específicamente cuando se termina la etapa de la juventud) dependa de que tan jóvenes nos vemos, quiero expresar que nuestra edad no debe de ser motivo de tristeza, tener arrugas y “marcas del tiempo” es totalmente natural, son el rastro de lo que hemos vivido y tenerlas no tiene por qué avergonzarnos, así como espero provocar una reflexión de este tema para que pronto podamos vivir la vejez con alegría y paz, sin necesidad de ocultar nuestra edad, restarnos años, preocuparnos por las arrugas o entristecernos al reconocer que ya no somos jóvenes, simplemente vivir la etapa de la vejez plenamente, ser viejas y felices.
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Una respuesta
Excelente reflexión !