Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creatividad.
Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creativdad.
Foto de Beyzanur K. de Pexels

Lux mea

Número 17 / ABRIL - JUNIO 2025

Cada palabra que pronuncias es el arte de mi fe

Picture of Moisés Eugenio Nava Martínez

Moisés Eugenio Nava Martínez

Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán

¿Quién me diría a mí

que una sola mirada bastaría

para convertirte en mi destino,

para encerrarme en tu luz cautivadora?

 

Éramos extraños

en un mundo sin palabras,

pero el amor no necesita voces

cuando el alma sabe escuchar.

 

Quiero confesarte

que te busco en cada rincón,

que salgo a encontrarte

sin miedo ni razón.

 

Pero cuanto más lo intento,

más temo que sea un error.

Tan bonito y tan cruel,

tan arraigado en tu piel…

 

Cada palabra que pronuncias

es el arte de mi fe.

Píntame sin papel,

despiértame de esta sombra

que me aleja de tu miel.

 

Tus ojos son caminos

donde deseo perderme,

tu voz es mi consuelo,

mi refugio en el mar.

 

Tu cuerpo en él,

tu mente en mi piel,

dejando que el tiempo fluya,

dejándolo correr.

 

Y ahora sé bien

a qué saben tus besos,

a qué sabe el miedo,

a qué sabe quererte

sin saber qué vendrá.

 

Otra noche más para imaginar

que me conoces como yo a ti,

otra tarde más para enamorar

sin miedo a quedarme,

sin miedo a marchitar.

 

No me llores más,

tengo cosas que contar…

 

Que, sin ti, todo pierde sentido,

las sombras me envuelven,

el frío me alcanza,

y mi alma se desvanece

en la nada.

 

Anhelo el calor de los sueños

que el dolor cubrió,

quiero un propósito, un reto,

quiero que seas mi razón.

Huir lejos de aquí,

ver la luz del sol,

sentir la fuerza del viento

que me impulse a seguir.

 

A veces miro al pasado

y ya no me reconozco,

tantos golpes me han moldeado

que casi no sé quién soy.

 

Pensé que la vida

era solo caer y llorar,

pero ahora sé que en esta partida,

aunque pierda,

contigo quiero luchar.

 

Nunca te he contado

cómo has cambiado mi vida,

soy un pobre tarado

al que tu cariño dignifica.

 

Si en la noche más oscura miro al cielo,

eres la estrella que ilumina mi firmamento,

y con tu luz guías mi camino.

 

Si tú no estás,

vivo en la oscuridad.

Si tú te vas,

viviré en la nada.

Porque tú eres mi razón,

mi lucha, mi vida,

mi paz y mi hogar.

Más sobre Ventana Interior

Viajero

Viajero

Por: Set Uriel Aguilar Galindo
Reinventarme y no tener miedo

Leer
La cosmética del deseo

La cosmética del deseo

Por: Evan Lozada
El amor como construcción cultural y la relación paradójica con lo real

Leer
Esperas, transbordos y un corazón roto

Esperas, transbordos y un corazón roto

Por: Karla Casaña
Para cuando has dejado la estación

Leer
Crónicas de un duende viajero

Crónicas de un duende viajero

Por: Eitan Raúl López García

Leer
Política sexual, ¿una realidad?

Política sexual, ¿una realidad?

Por: Aurora Castro Mena
¿Qué tan tangible son las teorías de género en la actualidad?

Leer
Cama, escritorio y sillón de terapia

Cama, escritorio y sillón de terapia 

Por: José Alfredo Jiménez Islas
El transporte como espacio de terapia

Leer

Deja tus comentarios sobre el artículo

Lux mea

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

6 + ten =