El imperio sin fondo del hombre iracundo
Por: Leonardo Daniel Córdova Córdova
¿Te has preguntado por qué los hombres deben ser violentos?
Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán
Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán
¡Dejen de mirarme!
¿por qué me inspeccionan?
Solo consigo odiarme
cuando todos se decepcionan
sin parar de alterarme.
Siento la soledad picada,
mutilada en horas secas,
tiempos sin polvo quieto
ni letras que den consuelo,
entre salivas salpicadas.
Inhalo aires interesados
en verme perder la partida,
vanagloriándome de pasados
que he vivido todavía.
Vuelo.
Veo tejados pensantes,
borbotones de ideas vagas,
premisas alucinantes,
pero esperanzas falsas
que me hice probar antes.
Tal vez cuidarme
sea mi desobediencia,
abrupta y sin carne,
evitando la decadencia
que pestañea esperándome.
Rutinas desmarcadas,
recuperando el viejo trono de una vida acelerada
impuesta por el patrono.
Pasarán los calendarios apenas brillarán frutos,
honestos y solidarios,
ignorando los escrutinios.
¡Midan ahora los pasos!
De este ritmo cambiante, renovado sin más aplausos, solo estocadas desafiantes que transforman a los ilusos mal tachados de incompetentes.
Soy mis relatos de noche, de la pluma sonrojada, ansiosa sin poner reproche, de narrar la nueva oleada.
Por: Leonardo Daniel Córdova Córdova
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