El Puente de la Concordia
Por: Aram Rangel Alcantara e Isael Guillermo García Macedo
Crónica de una Tragedia Anunciada
Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala
Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala
“Ser o no ser, esa es la cuestión”, William Shakespeare. Esta frase tan icónica escrita por un hombre, dicha por un personaje masculino, es tan viable para las mujeres, porque todos los días nos preguntamos esto. Dentro de nosotras mismas, al igual que en Hamlet, hay una constante lucha entre la vida y la muerte, pero esta lucha no la hemos causado nosotras mismas.
Hoy despierto y soy, soy belleza, felicidad, amor, luz, ¡soy vida! Pero, ¿qué pasa si parpadeo y si un solo segundo me distraigo? Quizá ya no seré felicidad, ya no seré amor, ahora seré odio, tristeza, soledad, impotencia; peor aún, quizá ya no seré vida.
El mundo y la sociedad en la que vivimos actualmente favorecen el miedo a las mujeres, en ningún lugar nos sentimos seguras, ni siquiera con nuestras propias familias, ya que el 90% de violaciones a niñas ocurre en el propio entorno familiar. Muchas veces estos abusadores son protegidos por familiares, amigos o pareja y lamentablemente cuando se hacen las denuncias al gobierno pareciera importarles más proteger al victimario que a la víctima, como lo vimos en el caso tan reciente de María Ángela Olguín, que después de varios días de estar desaparecida fue encontrada desnuda, atada y en una bolsa de plástico, y para colmo las autoridades se atreven a decir que ella se fue y regresó por su voluntad.
No debería ser necesario acudir a las estadísticas para darnos cuenta de esta evidente realidad, a las mujeres nos matan, nos violan, nos tocan y esto no es algo que solo leemos en libros o vemos en películas, por lo cual de nada sirve seguir con tanto palabrerío. Acudamos a la realidad, a verdaderas mujeres que han sufrido esto. Para proteger a las víctimas he mantenido anónima su identidad:
Como vemos en estas experiencias (que lamentablemente no son las únicas), existe abuso y violencia de todo tipo, desde psicológica, económica, verbal y física, y todas afectan a las víctimas, afectan su autoestima, su salud mental e incluso su forma de relacionarse con el mundo.
Al igual que Hamlet, nos han hecho sentir insuficientes más allá de la vida y la muerte.
Sólo queda preguntarnos: ¿Ser o no ser mujer? ¿Cómo ser en este mundo?
Por: Aram Rangel Alcantara e Isael Guillermo García Macedo
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Una respuesta
Muy ingeniosa forma de relacionar la dicotomía existencial con la situación de las mujeres. Al final, y a pesar de las adversidades, ser o no ser también es una elección. ¡Te felicito Nelly!