El dorso del ser
Por: Astrid Guadalupe Tufiño Gonzalez
Eres la razón por la que todavía nombro las cosas
Escuela Nacional Preparatoria plantel 1
Escuela Nacional Preparatoria plantel 1
Somos seres perdidos, olvidados
que vagamos por el vacío, cavamos piedra y comemos ceniza.
Nos pensamos como seres de luz, pero las tinieblas nos ciegan.
Por eso inventamos falsa luz, creamos la creencia,
ahora existe algo que seguir,
ahora podemos por fin sentirnos acompañados.
Ganamos aquella batalla, los Cóndores están muertos,
la fecha del 8 se celebra con grupos de 201.
Somos más y más, ignoramos las bombas y el fuego,
ardemos en nuestra miseria, pero vivimos en la gloria.
Somos fuego que adora el abrazo helado,
fallamos al andar, pero acertamos al volar,
creamos nuestras alas con restos de Ícaro y
nos enseñamos a andar en las aguas, bajo el manto de estrellas.
Abrimos a los paganos para liberarlos, somos justicia eterna.
Sin memoria somos uno, por eso creamos mundos,
mundos de papel que permitan nuestra individualidad.
Pero no nos bastó, necesitábamos más,
algo que nos permitiera crear sin explicar.
Creamos nuestra obra maestra, la cúspide de nuestra evolución.
¡Bienvenidos al cielo!, les presento a Dios:
nuestra obra maestra, nuestro creador perfecto,
aquello que sustenta la moral de una sociedad sin pensar,
aquello que siempre está, pero jamás existió.
Por: Astrid Guadalupe Tufiño Gonzalez
Eres la razón por la que todavía nombro las cosas