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Foto de Kevin Malik / Pexels

Compañere

Número 9 / ABRIL - JUNIO 2023

El lenguaje inclusivo no debe ser motivo de burla, es una alternativa que busca respetar todas las identidades

Picture of Erika Daniela Leal Carrillo Pamela Yeraldin de los Santos López y Tadeo Ramírez Hernández

Erika Daniela Leal Carrillo Pamela Yeraldin de los Santos López y Tadeo Ramírez Hernández

Colegio de Ciencias y Humanidad Plantel Oriente

Todos recordamos el caso que se hizo viral en internet sobre Andra Milla que pedía

a sus compañeros de escuela que se dirigieran a elle como “compañere”; la

reacción de muchos fue de burla, y aunque Andra expresó que eso no le afectó, a

muchos de la comunidad LGBT+ sí, causando inseguridades y disgusto.

El lenguaje inclusivo se creó con la finalidad de ayudar a aquellas personas que no se identifican con ningún género, y para esto, se utilizan pronombres tales como “elle”. Sin embargo, bajo el contexto de nuestras costumbres socio-verbales, por homofobia, transfobia o ignorancia, este tipo de pronombres no son tomados en serio por una gran parte de nuestra sociedad, terminando por causar inseguridad y temor a personas que hacen uso de estos.

Hoy en día, hay muchas personas que utilizan el lenguaje inclusivo de manera incorrecta, que lo otorgan a objetos y no personas, como un método para hacer reír a quienes los rodean; esto se volvió algo común entre los jóvenes que cada día están en busca de algo novedoso y gracioso para compartir con su círculo social. Pero el lenguaje inclusivo, por el contrario, tiene el fin de incluir a todas las personas y dirigirse con respeto por medio de un pronombre.

En conclusión, aunque el utilizar este tipo de pronombres no es obligatorio para nadie, podríamos actuar de una manera más empática con los demás y apoyar en su difícil proceso de aceptación, y si no es así, al menos deberíamos tener la decencia de mantener cierto grado de respeto como el que toda persona se merece. Pensemos en cuántas personas se han sentido apartadas de los demás, cuántas se han sentido abandonadas o incomprendidas porque los demás no saben ser respetuosos, y las consecuencias que les ha traído a su vida, inseguridad, ansiedad, falta de aceptación y, en el peor de los casos, la muerte. Todas, todos y todes merecemos respeto.

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