Cuidarnos en comunidad
Por: Fady Estrada López
Tarea pendiente de la universidad
Escuela Nacional de Ciencias Forenses (ENACiF)
Escuela Nacional de Ciencias Forenses (ENACiF)
Alguna vez te has preguntado si las ideologías, por mucho tiempo que haya pasado de su creación o alta popularidad, se pueden retomar por nuevos sucesos, especialmente los tecnológicos. Algo como lo antes cuestionado puede referirse al renacimiento de la filosofía ludista y el pánico de desplazar a los humanos de los trabajos con la aparición de las inteligencias artificiales generativas.
El miedo potencial a que la tecnología nos arrebate el sustento económico ha aparecido desde el siglo XIX; el movimiento ludista, generado principalmente en Inglaterra por artesanos, nos permite visualizar una lucha sociolaboral continua entre lo realizado por el humano y la eficacia que nos permite la automatización de las labores. Este movimiento, que renació con el nombre de neoludismo, es una discusión latente en la sociedad por la velocidad con la que ha avanzado la tecnología en la época contemporánea. La importancia de este tema llegó a tal grado que en la primaria se nos educó a los nacidos después de los 2000 con el discurso competitivo de “Las máquinas nos quitarán el trabajo, tienen que escoger un trabajo que no sea fácil de reemplazar”. A nivel mundial existen incluso páginas de internet como willrobotstakemyjob.com que miden con estadísticas si un empleo está en riesgo de ser completamente automatizado.
Una de las batallas del neoludismo más remarcables en la actualidad es la crisis del arte hecho por IA. Posterior a la creación de Midjourney, es decir en febrero del 2022, y a que ChatGPT permitiera la generación de imágenes, en marzo del 2025, el IArte se volvió tendencia en las redes sociales. Las razones de la viralización de las imágenes generadas radican principalmente en la amplitud de temas para poder crear las peticiones, desde lo más profesional hasta lo más absurdo; la capacidad de modificar los resultados al ajustar la petición de la persona o, perceptivamente, la capacidad que tiene la IA de generar imágenes que aterrizan su análisis en el valle inquietante (fenómeno y respuesta socioemocional de repulsión, miedo o asco hacia lo que es parecido en apariencia o pensamiento a los humanos) y la automatonofobia (miedo a figuras que asemejan a seres sintientes).
Sin embargo, retomando el punto del neoludismo, la población que se dedica a las artes visuales y sonoras han realizado un llamamiento a través de redes sociales para evitar el uso de las IA en la creación de piezas de arte visual por la deshumanización que existe en la sociedad, los despidos como consecuencia del uso del IArte en la publicidad o el plagio de obras.
Aunque me estoy enfocando mucho en la “guerra” del arte humano y el IArte, no solo esta área se ve afectada, trabajos como el periodismo, la programación y la educación se han tenido que modificar ampliamente al momento de la introducción de las IA generativas conversacionales por casos como plagios, uso de las imágenes en las noticias o deep fakes hacia personalidades como presidentes o actores.
Es importante visualizar las dos caras de la moneda, la IA podría permitir el desarrollo de la creatividad humana utilizando estos modelos de lenguaje como herramientas para trabajos repetitivos y dando oportunidad a abrir la creatividad del humano, sin embargo, el uso de la IA ha sido marcada por la dependencia, o mejor dicho, por suplir el pensamiento humano por el razonamiento artificial para realizar tareas como la creación de ensayos, discursos o arte visual, lo cual puede ser un atentado a los procesos de pensamiento limitando lo subjetivo que nos define como humanos, la creación de piezas artísticas fidedignas.
Afortunadamente, nuestro futuro todavía está entre nuestras manos con pequeñas acciones como apoyar a los artistas de redes sociales con sus creaciones y solo ocupando la IA como una herramienta de procesamiento de información en lugar de ser un apéndice extracorporal del cuerpo. Posiblemente las ideologías sí se repiten y su resurgimiento es necesario para comprender el entorno, pero depende de nosotros si repetimos las mismas reacciones o nos adaptamos colectivamente para un protagonismo compartido entre la tecnología y la humanidad.
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Una respuesta
Excelente artículo donde se plantea el miedo a que IA sobrepase los límites entre la tecnología y el trabajo humano físico y mental. Tiene que usarse siempre como una herramienta de apoyo en el proceso de crecimiento de las personas.