Crónica a un amor prohibido
Por: Salvador Padilla García
Cuando el cariño es real, la memoria se vuelve castigo
Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad Morelia
Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad Morelia
Faroles dorados,
destellos parpadeantes,
parecían acercarse.
No los veía pasar,
hasta que de repente,
¡flash!, me cubrieron fugazmente.
Mi vida no volvió a ser igual,
creí que lo había perdido todo.
Pero tu recuerdo me llegó,
tus pasos recordé,
y es que al final pensé, cómo te puedo olvidar
si eres, fuiste y serás.
Por: Salvador Padilla García
Cuando el cariño es real, la memoria se vuelve castigo
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2 Responses
Es bueno que el ser humano se asombre de los momentos e imágenes fugaces que nos rodean en nuestro día a día. Gracias por compartir 😀
Me gusta. El recuerdo que “une” el tiempo al interno de nosotros, y que de hecho está siempre allí para que podamos re-elaborarlo. La obscuridad dentro de mí es la oportunidad de poder ver con claridad lo vivido y usarlo para conocerme a mí misma.