El dorso del ser
Por: Astrid Guadalupe Tufiño Gonzalez
Eres la razón por la que todavía nombro las cosas
Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Oriente
Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Oriente
No encuentro el Edén
No, no la entiendo; me parece tan diferente, tan desconocida, una ella sin ser ella, una completa Eva.
Quisiera saber cómo es que amas ¡Oh bella Eva! Aún con reproches, aún con maltrato, aún con espinas.
Si la culpa es tu delito, yo te declaró inocente, pero ¡Huye! ¡Vete lejos! Quiero que seas feliz, quiero que dejes de ser Eva, tan solo quiero que seas mujer.
Y tú insensato Adán, yugo y verdugo de tu mujer; expías tus culpas, no admitiendo el peso de tus acciones, y a otros vas culpando por tu ingrato camino, con tu poca valentía, con tu tanta cobardía. Haz prometido el Edén y a tu lado solo ha podido encontrar el averno.
Por: Astrid Guadalupe Tufiño Gonzalez
Eres la razón por la que todavía nombro las cosas