Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Oriente
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Estaba sentado en el sillón de la cabaña, aquel sillón era viejo y estaba desgastado, pero mi cansancio era más grande que mis deseos de sentarme en otro lugar y, además, es un sillón muy cómodo, perfecto para un gato como yo.
Jerrick estaba afuera de la cabaña sentado en el suelo y parecía estar ocupado en algo. Al ser un perro esperaba verlo inquieto (como usualmente está), verlo jugar con el pasto de alrededor o algo por el estilo, pero solo estaba sentado.
A pesar de mi cansancio, decidí ir a ver lo que estaba haciendo, tal vez sea raro ver a un gato preocupándose por un perro, en especial si consideramos la guerra que había entre ambas razas.
La guerra empezó cuando Legaris, la diosa de la paz desapareció, y la convivencia entre gatos y perros finalizó, dando comienzo a una guerra que ya llevaba alrededor de unos 2 siglos.
Debido al contexto anterior, es confuso considerar nuestra extraña amistad, aunque no demasiado si piensas que ambos estábamos buscando un lugar para sobrevivir y no ser ejecutados por nuestras respectivas razas.
Me dispuse a ver qué hacia Jerrick, me levanté del sillón y salí de la cabaña de aspecto abandonado, me dirigí a donde estaba mi amigo.
—Jerrick…—le hablé con tranquilidad, mi compañero dio un pequeño salto antes de voltear, al verme solo me sonrió.
—¿Qué pasa, Raylon? —preguntó viéndome con sus ojos llenos de optimismo.
—Nada, es solo que me parece extraño que estés aquí sentado sin hacer nada… —respondí— Normalmente estás inquieto cuando paramos a descansar, o mejor dicho cuando yo paro a descansar —confirmé con sarcasmo, eso hizo que Jerrick se riera un poco.
—Je, no te preocupes, estaba tratando de hacer funcionar esto…
Jerrick me enseñó una caja rectangular de metal, tenía varios botones y varios orificios para conectar, parecía como una de las máquinas que se usan en el área de comunicaciones que había en la escuela de mi antiguo pueblo.
—¿Qué es eso? —pregunté algo confundido.
—No estoy seguro de cómo se llama, pero era de Joshua , en esta caja se puede escuchar música.
Joshua era el hermano de Jerrick, mi compañero me contó sobre su convivencia con su consanguíneo antes de morir por las drogas.
—¿En serio?
—Sí.
Me parecía interesante, los perros y gatos desarrollamos diferentes tecnologías, los gatos desarrollamos armas y máquinas que se caracterizan en aportar al desarrollo estratégico de las batallas, mientras que los perros (al menos los que he visto), no se enfocan a eso.
—¿Dónde lo encontraste? —pregunté mientras me hincaba para ver el artefacto más de cerca.
—En el sótano de la cabaña —me contestó volviendo su mirada a la caja.
—Jerrick, te dije que no fueras al sótano, sé que parece abandonado, pero puede que alguien viva ahí —regañé al perro, habíamos llegado a la cabaña el día anterior y aunque el lugar parecía sacado de un relato de terror, aún había posibilidad de que alguien viviera ahí.
—No te preocupes, estoy segurísimo que esta cabaña está más abandonada que Perciak —dijo mi compañero con humor.
Perciak era un pueblo que actualmente se encontraba abandonado debido a que allí se originó la primera batalla que iniciaría la guerra.
—Pero, aun así, eso fue muy imprudente de tu parte —estaba molesto ante el chiste que comentó Jerrick, quien me acarició un poco, relajándome en el proceso.
—¿Quieres escuchar un poco? —me preguntó mostrándome el aparato, yo acepté de mala gana.
—Bueno…
Jerrick sacó un estilo de cajita más pequeña y la introdujo en el aparato, sacó un cable rosado, tenía un conector y también 2 extensiones con una punta al final.
Jerrick conectó aquel cable y una de las extensiones se la puso en su oreja, mientras la otra la acomodó en mi oreja.
—Una cosa antes… la cajita…
—Ah… esta cajita contiene la música, me la regaló Joshua antes de… tú sabes —Jerrick siempre se pone desanimado cuando recuerda a Joshua, no me gusta verlo de ese modo, así que acaricié al perro para que se animara.
—Está bien… escuchemos…
Acto seguido, Jerrick apretó el botón play y se empezó escuchar música a través del cable.
Escuchamos un poco y era muy tranquilo, la música daba una sensación como de tranquilidad, los instrumentos que se usaban y escuchaban hacían que uno se sintiera relajado.
La música estaba acompañada de unas voces que decían un estilo de poesía, rimas, frases y más.
“I love everything you do when you call me fucking dumb for the stupid shit I do”, “You are the light I’ve been searchin’ for forever”, “If I share my toys, will you let me stay? Don’t want to leave this play date with you”. Esas eran algunas de las cosas que decían, era muy lindo, la mayoría…
Jerrick me había dicho tantas cosas parecidas, cómo es posible que una melodía pueda entender los sentimientos y los mensajes que uno quiere dar.
¿Acaso la música estaba relacionada a quien la escuchara?
Tenía muchas dudas en mi cabeza, tal vez la respuesta de la pregunta anterior era correcta, Jerrick siempre ha sido muy animado y tontito, eso era lo que me agradaba de él… Mientras yo soy considerado gruñón, él es todo lo contrario; tal vez sea gruñón, pero soy así por bien de Jerrick, estoy temeroso de que algún día se va meter en un problema por su confianza extrema… No quiero que le pase nada…
Volteé a donde estaba Jerrick para preguntarle sobre esta música, pero al hacerlo vi que ya estaba dormido, recargado en el gran árbol encima de nosotros.
La música era demasiado tranquila, entiendo que se haya quedado dormido, esta música representaba a mi compañero… Un perrito ingenuo que a pesar de que alguien le trate mal, aún va a querer a sus amigos… Es un tontito…
Solo con verlo me acordé de lo cansado que estaba, a pesar de que el sillón era cómodo, prefería dormir con Jerrick en aquel árbol, y con la relajante música que escuchaba nuestros oídos.
Me acerqué a donde estaba el perro de pelaje rubio y me recargué sobre él, ronroneando un poco, mi cansancio me ganó, escuché los cantos, parecía como si me cantaran para que durmiera, tal como mi hermano mayor lo hacía…
Poco a poco cerré los ojos, poco a poco me dormí.
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