Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creatividad.
Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creativdad.
“La muerte está más cerca de lo que parece” Hebe Casas Castillo FAD, UNAM

25 de agosto

Número 2 / JULIO - SEPTIEMBRE 2021

Pedía una sola cosa: que me amaras por siempre y que permanecieras conmigo toda la eternidad

Picture of Clyde K

Clyde K

Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Vallejo

Cuando yo sea capaz de soltar tu mano y dejarte ir como ese espíritu libre que siempre fuiste, quizá sea porque encontré a alguien que pueda reemplazar tu lugar, así como si nada hubiera pasado, como si tú y yo nunca nos hubiéramos conocido.

Serás el vago recuerdo que permanece en el sitio más recóndito de mi mente, de donde no podrás salir nunca, pues estarás encerrado en una jaula de cristal.

Sin embargo, si te veo de nuevo… estoy seguro de que aquella jaula que clausuré con tanto esfuerzo se romperá sin más y sin aviso.

Cuando sea capaz de escuchar tu voz sin ponerme a temblar de miedo gracias a esa cárcel que está a punto de despedazarse, sabré que mi corazón estará de nuevo listo para amar a alguien tanto como te amé a ti. Pero mientras eso suceda…

Anhelo tenerte a mi lado, deseo con desesperación que regreses a mí y cumplas aquella promesa de quererme incondicionalmente y sobre todas las demás personas. El cielo no me parece tan azul si no estás tú, si no eres tú quien lo mira conmigo y esos ojos avellana que más de una vez me atraparon. No está bien extrañarte de esta manera, me duele más que a ti y espero estés consciente de la agonía que sufre mi alma debido a tu ausencia.

Pedía una sola cosa: que me amaras por siempre y que permanecieras conmigo toda la eternidad, ¿me excedí acaso? ¿de verdad fue demasiado?

Cierro los ojos en una noche tan negra como ésta. Te pareces por ratos a aquella mariposa que distingo sólo en sueños profundos, una que es tan hermosa, pero que vuela tan lejos de mí. ¿Estará bien dejarte volar como esa monarca que vive libre en el bosque de mi mente?

Me gustaría que le echaras un vistazo al laberinto que se encuentra en mi corazón, en cuyas paredes infinitas habitan todas las promesas y palabras bonitas que alguna vez nos dijimos. Mis lágrimas llevan tu nombre y siguen cayendo sin control. No imaginas lo doloroso que fue darme cuenta de la distancia que había entre nosotros. Era como si yo fuera Plutón y tú mi Sol: tan brillante que me cegaba y me hacía retorcer de dolor.

Quédate conmigo, lepidóptera. Prometo dejarte en libertad una vez hayamos tenido aquel reencuentro que ansiábamos en nuestra época dorada que desbordaba de amor.

Una época que hoy es sólo un recuerdo enterrado.

Más sobre Ventana Interior

Al álgebra lineal

Al álgebra lineal

Por: Angel Zidane Mena Tapia
Oda al tejido que ordena el vacío

Leer
De paso

De paso

Por: Evian Figueroa Quintero
El recuerdo y el trayecto

Leer
La piel que siente al mundo

La piel que siente al mundo

Por: Mukuro Magen
¿Quién me enseñó a ocultar a Dios?

Leer
Reflejo

Reflejo

Por: Juan Francisco Palma Hernández
Los fantasmas de la nostalgia viajan en transporte público

Leer
Muerte anunciada

Muerte anunciada

Por: Laura Xareni Mercado López
El vagón avanza y el recuerdo desaparece

Leer
Criterio marcial

Criterio marcial

Por: Leonardo León Velázquez
Una voz contra el olvido

Leer

Deja tus comentarios sobre el artículo

25 de agosto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

six + 14 =