El LAWFARE. Golpes de Estado en el nombre de la ley

La oleada de gobiernos de izquierda que caracterizó a América Latina y el Caribe desde finales del siglo XX conformó un mapa geopolítico adverso a los intereses del sector público-privado estadounidense en la región. Para cambiar la correlación de fuerzas ha entrado en escena el lawfare o guerra judicial, un mecanismo aparentemente democrático y ajustado a derecho, por el que socavar el poder, la imagen y las posibilidades de reelección de los líderes de la izquierda. Poco se habla, sin embargo, del origen del lawfare como una estrategia de carácter militar, encuadrada en una guerra de amplio espectro, hoy denominada guerra híbrida, que busca, mediante la combinación de operaciones judiciales, mediáticas, políticas o económicas, la reconfiguración de la geopolítica hemisférica. Si en décadas precedentes los golpes de Estado clásicos sirvieron para impedir que la izquierda gobernante desplegara su agenda política desde las instituciones o, incluso, llegara a ocuparlas, hoy el lawfare ejerce una misma función, pero amparándose en la legalidad y manteniendo las apariencias democráticas.
Género y sexualidad: Construcción de sentido, representaciones y vivencias cotidianas

El libro busca explicar la relación entre comunicación y género desde diversos abordajes, con lo cual se puede visualizar los resultados de investigaciones interdisciplinarias que articulan estudios del discurso, de representaciones simbólicas y feminismos relacionados con las identidades de género y de diversidad sexual.
Movimientos Sociales en México y Latinoamérica

En esta obra subyace la firme convicción de que las políticas neoliberales, la globalización económica, así como las estructuras financieras y corporativas, han sido factores relevantes y al mismo tiempo detonantes para el surgimiento de numerosos movimientos sociales en el plano mundial. Pero también se sostiene que hay otras causas que impulsan el surgimiento de movimientos sociales tales como la democratización política, acentuada a partir de la década de 1970, que ha propiciado la caída de regímenes dictatoriales y ha creado nuevas avenidas para el desarrollo de los movimientos sociales, más libertad y mayores oportunidades para que la sociedad se organice a través de colectividades que luchan por determinadas causas. Los movimientos sociales también son producto de la segregación racial y étnica en las sociedades contemporáneas, pero también surgen por la discriminación en contra de los grupos socialmente vulnerables; asimismo nacen por motivos religiosos, políticos, electorales, y también se manifiestan en contra de la corrupción política y económica
La palabra que aparece. El testimonio como acto de supervivencia

Este es un libro sobre la violencia y la palabra. No la palabra que se utiliza para legitimarla desde el discurso de los vencedores, sino la que irrumpe para confrontarla. Porque la violencia se ejerce con el lenguaje, pero también se combate con él. En una época marcada por la vulnerabilidad y la lucha por la supervivencia, el autor recupera la noción del testigo en cuanto superviviente. Ante el horror y la impunidad, el testimonio es el recurso que queda a los que solo tienen su palabra. Y tomarla para denunciar el agravio deviene así una forma de acción. Enrique Díaz Álvarez apuesta por una concepción de la política atenta al pathos y la experiencia encarnada. Plantea una “política del testimonio” que entrecruza la ética y la estética a la hora de explorar la potencia crítica de lo sensible. Con ello, reconsidera el alcance público de la narrativa y el arte, su capacidad para conocer el abuso, el dolor y la y lograr que nos afecten.
El precio de la democracia

“Una persona, un voto”: he ahí el principio esencial de la democracia. Fácil de enunciar y, lamentablemente, fácil de pasar por alto, esa regla está bajo asedio en muchos países. El financiamiento de las campañas electorales y de los partidos políticos —que, a pesar de su generalizado descrédito, aún son la vía natural para acceder a los puestos de elección popular— es uno de los frentes donde está dándose la batalla por la representación y por la fuerza del Estado. En este ambicioso repaso de los sistemas imperantes en algunas de las más añejas democracias del mundo, Julia Cagé revisa aquí los riesgos de que el dinero privado domine la discusión pública y determine la acción gubernamental. Con atención a los detalles jurídicos, a la idiosincrasia de cada nación y a las tendencias sociales presentes en el orbe entero, este libro examina las fórmulas para financiar la vida pública en una docena de países, a lo largo de varias décadas, y presenta los intentos —a menudo infructuosos, siempre instructivos— de regular la relación entre dinero y política. Pero no sólo eso: convencida de que las esclerosadas instituciones aún pueden recuperar la salud, Cagé propone un mecanismo para que los ciudadanos asignen cada año recursos al movimiento o partido de su preferencia, para expresar su voluntad más allá de las urnas, y nos invita a repensar la forma en que hoy se componen los parlamentos. Que el lector juzgue cuál es el mejor precio a pagar por la democracia.
Desinformación y guerra política

Vivimos en una época de engaños. Las agencias de espionaje de todo el mundo dedican una gran cantidad de recursos a hackear, filtrar y falsificar datos, a menudo con el objetivo de minar nuestra confianza en la información y debilitar la base misma de la democracia. Thomas Rid, reconocido experto en tecnología y seguridad nacional, fue uno de los primeros en dar la voz de alarma sobre la interferencia en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016. Pero, por muy astutas que hayan llegado a ser estas medidas adoptadas por las agencias de espionaje, no son nada nuevo. En este asombroso viaje por un siglo de guerra psicológica secreta, Rid saca a la luz algunas de las operaciones más significativas de la historia, rastrea el aumento de las filtraciones y muestra cómo los espías comenzaron a explotar la cultura emergente de Internet mucho antes del caso WikiLeaks. Desinformación y guerra política nos conduce, como si de una visita guiada se tratara, por lo más profundo de un vasto salón de espejos, antiguos y nuevos, apuntando a un futuro de polarización diseñada, pero también nos ofrece las herramientas para superar este engaño.
¡Nunca más esclavos! Una historia comparada de los esclavos que se liberaron en las Américas

Durante mucho tiempo, la emancipación de los esclavos se consideró fruto de la acción de abolicionistas liberales y blancos. Aline Helg, basándose en una rica historiografía de fuentes estadounidenses, latinoamericanas, antillanas, británicas, francesas y holandesas, muestra que, mucho antes del nacimiento de los movimientos abolicionistas, algunos de los millones de esclavos habían logrado liberarse explotando las lagunas del sistema, ya fuera local o globalmente. Este estudio –pionero por su magnitud en el tiempo y el espacio– destaca el papel continuo de los propios esclavos en el largo proceso de lucha contra la esclavitud en las Américas y revela las estrategias que estos desarrollaron para derrocar subrepticia, y a veces violentamente, un equilibrio de poder que, en su abrumador desbalance, les dejaba sin la menor esperanza.
La rebelión de las masas

Como nos explica Julián Marías en su Introducción, el libro va pareciendo más verdadero, más fiel a la realidad a medida que pasa el tiempo. La razón de su renovada actualidad confirma el carácter filosófico de esa obra frente el significado político que con frecuencia se le ha atribuido erróneamente. “Pienso que toda vida dice Ortega- … se compone de puros instantes, cada uno de los cuales está relativamente indeterminado respecto al anterior, de suerte que en él la realidad vacila…, y no sabe bien si decidirse por una u otra entre varias posibilidades. Este titubeo metafísico proporciona a todo lo vital esa inconfundible cualidad de vibración y estremecimiento”.
¿La rebeldía se volvió de derecha?

La extrema derecha quiere cambiar el mundo. Y mucha gente está convencida de que eso es lo que el mundo necesita. Con combinaciones de nacionalismo, posiciones antiestado, xenofobia, racismo y misoginia, pero también guiños a la comunidad LGBTI y consignas ecologistas, con un aura de incorrección y novedad que atrae a los jóvenes, las llamadas “derechas alternativas” están protagonizando una revolución en la política occidental: orgullosas, levantan las banderas de la indignación y la rebeldía que eran la marca registrada de la izquierda. El progresismo, mientras tanto, entre el desconcierto y el gesto despectivo, se abroquela en la corrección política y corre el riesgo de volverse parte del statu quo. Trump y Bolsonaro dejaron en claro que es hora de tomarse en serio las ideas de las derechas reaccionarias, aunque parezcan moralmente condenables o ridículas y, sobre todo, de entender cómo su discurso defensivo, sus líderes carismáticos y escandalosos y su provocación constante están logrando representar a muchos de los que se perciben postergados en las sociedades contemporáneas, también en la Argentina. Esa es la propuesta de Pablo Stefanoni en este libro revelador, en el que construye una síntesis histórica de estos movimientos y muestra cómo han ido moldeando a los libertarios contemporáneos y a otras formas híbridas y en principio sorprendentes, como el anarcocapitalismo, el homonacionalismo y el ecofascismo. Con el troleo en las redes como estrategia de guerrilla cultural y el meme como instrumento político, desde foros de internet y videos de YouTube, en plataformas como 4chan y Twitter, estos grupos están convirtiendo el fanatismo subterráneo en distintas formas de adhesión pública cada vez más visible, de la vestimenta al voto, del manifiesto en la web a la acción violenta en las calles, expresiones muchas veces legitimadas por líderes en el poder. Este libro, que viene a llenar un vacío de obras en español sobre el tema, no condena a priori: escucha los argumentos y se pregunta cómo puede la izquierda enfrentar esta revolución antiprogresista. O, dicho de otro modo, cómo puede recuperar la bandera de la transgresión, que con inteligencia le fue arrebatada por esta extrema derecha cool que decidió dejar de habitar en los márgenes.
Votos, drogas y violencia

¿POR QUÉ A MEDIDA QUE LA DEMOCRACIA SE HA CONSOLIDADO EN MÉXICO LA VIOLENCIA A GRAN ESCALA SE HA MULTIPLICADO?. Guillermo Trejo y Sandra Ley ofrecen en este libro una teoría novedosa y necesariasobre la violencia criminal, que enfatiza la influencia crucial de la política. A partir de estudios de caso en profundidad y análisis estadísticos que abarcan más de dos décadas y distintos niveles de gobierno, muestran que los procesos de transición democrática, aunados a la fragmentación del poder político, pudieron ser la causa principal del estallido e intensificación de las guerras en México, así como su expansión a las esferas de la política local y la sociedad civil. A diferencia de estudios previos, que ven a los grupos de crimen organizado como empresas económicas libres que operan en oposición a las autoridades estatales, Trejo y Ley los conciben como grupos ilegales íntimamente relacionados con el Estado. Por tanto, estos grupos responden al cambio político: el crimen organizado no puede existir ni operar con éxito si no cuenta con algún grado de protección estatal. Los autores denominan a esa intersección colaborativa zona gris, un espacio donde los grupos criminales pueden respirar, crecer, reproducirse y triunfar. Sin embargo, cuando la esfera del poder estatal cambia, el equilibrio de la zona gris también lo hace y eso genera violencia. Votos, drogas y violencia propone un nuevo enfoque político que amplía nuestra comprensión del crimen organizado y de las condiciones que propician la guerra y la paz en el inframundo criminal.