Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creatividad.
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CRÉDITO: Daniel Becerril Rodríguez | Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Azcapotzalco

Semana laboral

Número 11 / OCTUBRE - DICIEMBRE 2023

¿Cómo se cura la adicción a la rutina?

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Jorge Gael Luevanos Colunga

Facultad de Estudios Superiores Acatlán

Lunes: Me levanto a las 5:00, las ojeras ya son otro rasgo facial más. A las 6:30 llegó a mi trabajo y estoy ahí hasta las 19:45. Tras finalizar mis horas extras atendiendo clientes telefónicamente mientras veo la ventana deseando algo más, 20:30: llego a mi apartamento, intento distraerme y hablo con amigos de una salida que nunca llegará. Mis libros pendientes acumulan polvo y checo mi celular con esperanzas de un mensaje suyo, 21:15: duermo pensando en un que “que hubiera pasado”.

Martes: Me levanto a las 5:00, está lloviendo. Voy a la parada del camión, a las 6:50 llego a mi trabajo, escuchó un sermón de mi jefe acerca de ponerse la camiseta y la importancia de la puntualidad, mi cuerpo está ahí pero mi mente claramente no, salgo a las 20:15 para “reponer” el tiempo periodo por llegar tarde, llegó a las 21:28 a mi apartamento tras que la combi de regreso se atascara en el tráfico, checo archivados, nada que ver, duermo a las 22:30 con el uniforme puesto.

Miércoles: Me despierto a las 4:15 sin razón aparente, me ciego en con la luz azul de mi celular en lo que me preparo café, no prendió las luces de mi pequeño apartamento, extraño sus buenos días, salgo a las 5:30 puesto que me aburrí en mi casa,  llegó a las 6:15 a mi trabajo, soy felicitado por mi puntualidad con halagos deshonestos y superficiales, salgo a las 19:45 y me voy con compañeros del trabajo (amigos sería exagerar) a beber, tomamos hasta el cansancio, me piden un Uber, llegó a mi apartamento a las 21:00 aún en claro estado de ebriedad, me cambio y vomito, me quedo dormido a las 21:23 enfrente de mi cena.

Jueves: Amanezco con resaca a las 5:10, soy despertado por mi plato estando infestado de hormigas, no soporto el olor por lo que me pongo un cubrebocas para tirarlo, facebook me recuerda lo nuestro, hace tiempo que se me acabaron las lágrimas, tras asearme no reconozco mi aspecto pálido en el espejo, en mi borrachera de la noche anterior tire unos documentos por mi cuarto, veo mi credencial de la facultad, la foto está manchada por el vómito de anoche, llegó a las 6:30 a mi trabajo, tengo un día malo con poca productividad, me disocio y me quedo viendo a un pájaro surcando los cielos, parece que va a llover, salimos antes de tiempo a las 19:00 puesto que empezó a granizar y el edificio se quedó sin luz, llegó hasta las 22:00 a mi apartamento por el clima y me veo con mi dealer en mi complejo, desconocemos el nombre del otro puesto que esto es una relación estrictamente transaccional, duermo a las 22:30 viendo mis archivados añorando el pasado.

Viernes: Me levanto a las 5:00, las ojeras ya sean vuelto preocupantes para todos menos yo, a las 6:30 llegó a mi trabajo, estoy ahí hasta  las 19:45 tras finalizar mis horas extras atendiendo clientes telefónicamente mientras veo la ventana deseando algo más, 20:30: Llego a mi casa, intento distraerme, hablo con amigos de una salida que nunca llegara, mis libros pendientes acumulan polvo, 21:15: duermo para repetir.

Sábado: Repito lo mismo, las únicas diferencias siendo que tengo una gripe bastante grave y salgo a las 15:00, a las 16:00 como con mi familia, de camino pasó por una calle donde escribí en una pared “el futuro es hoy” en un tiempo ya muy lejano y desvanecido, mis primos hablan de sus logros mientras me disocio en una esquina, a las 19:00 llego a mi apartamento y  pido más libros, divago en mi caja de recuerdos, viendo una de sus cartas mientras trato de invocar lágrimas, duermo a las 21:00.

Domingo: No tengo planeado mi único día “libre”, probablemente veré la tele drogado mientras espero algo de un fantasma cuya ausencia me acosa, duermo a las 21:30 , mi título acumula polvo.

Lunes: Me levanto a las 5:00…

 

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