Escuela Nacional Preparatoria Plantel 3 Justo Sierra
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Es necesario hablar de la salud mental. Esa hermana de en medio a la que no se le da la atención necesaria y se le deja de lado porque se cree que no es tan importante como la salud física ni tan sonada como la nutricional. A la que muchos ignoran o le dan un mal significado.
La mayoría de la gente piensa erróneamente que estar sano mentalmente es no tener ningún trastorno mental que dificulte su desarrollo, y no es así; de acuerdo la Organización Mundial de la Salud, una persona mentalmente sana es aquella que se encuentra en “un estado de bienestar en el cual el individuo se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”. En pocas palabras, sabe cómo mantener el correcto equilibrio personal con su entorno social y cultural.
Como sabemos la salud es un derecho humano respaldado gracias a tratados internacionales como la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 25°, en particular para los mexicanos, en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su cuarto artículo, se cree que solo abarca a la salud física, lo cual no es correcto, estos documentos amparan a la salud integral, contemplando a la salud mental. Es un pilar para el desarrollo individual y de la sociedad.
Los aportes insuficientes de los Estados deja desprotegido este derecho, ya que no permiten que se ejecuten los programas de promoción y prevención a la salud mental necesarios, hay falta de profesionales contratados por las instituciones gubernamentales.
Ir a terapia privada convierte este derecho en un privilegio, ya que es inaccesible para sectores de la población, y aún así siguen existiendo algunas barreras como: las largas listas de espera, el tiempo entre cada sesión que debería de estar relacionado a las necesidades de cada persona y muchas veces no es el caso.
Acudir a terapia es un tabú, porque se piensa que solo es para enfermos mentales, es una perdida tiempo, que nuestros problemas no son tan importantes como para preocuparse por ellos, que necesitamos la terapia porque somos débiles e incapaces de resolver nuestros problemas, todo lo anterior es un error; ir a terapia es reconocer que necesitamos encontrar mejores soluciones a la relación intrapersonal e interpersonal; asistir a terapia en ningún momento representa un problema, más bien es una solución.
Existen acciones con las que podemos acompañar la terapia para cuidar de nuestra salud mental: encontrar equilibrio entre las emociones, tener una buena relación con nosotros mismos, ser agradecidos, hacer ejercicio regularmente, descansar lo suficiente, tener una buena alimentación, meditar, establecer objetivos, conservar buenas relaciones interpersonales, leer, participar en actividades socioculturales, aprender a pedir ayuda, por mencionar algunas.
Es importante dejar de ver el derecho a la salud mental como un privilegio por estigmas sociales, tabúes y la falta de recursos; así modificar la manera de ver este “privilegio” como parte importante de la atención integral que cada persona necesita recibir, mejorando su calidad de vida y con ello lograr tener una vida saludable y equilibrada.
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Una respuesta
Excelente es parte fundamental del equilibrio saludable de un individuo, muy buen artículo