En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
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Alexis Boleaga

Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón

Estudiante de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, disfruto de la lectura y escritura. Hablo de libros en mi Instagram.

Ir solo al cine

Número 16 / ENERO - MARZO 2025

Y tú, ¿te animas a ir solo al cine?

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Alexis Boleaga

Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón

Recuerdo la primera que vez que fui al cine sin ningún acompañante que no fuera mi propia conciencia, alterada por una serie de miedos que no tenía hasta que recordé lo que mis padres solían decir: «¿como por qué vas a ir tu solo?», «se van a querer propasar contigo», «te van a ver la cara», etc. No obstante, y mientras veía Nope! de Jordan Peele en una sala donde estábamos dos personas nada más, me di cuenta de que hay placeres que también pueden disfrutarse en soledad. 

Tras múltiples salidas al cine conmigo mismo, una duda seguía flotando en mi cabeza: ¿alguien me estará juzgando por hacer esto? Duda que se acrecentó cuando, esperando a que empezara Pedro Páramo de Rodrigo Prieto en la Cineteca Nacional, me topé a dos compañeros de la facultad quienes, al acabar la función, dijeron que hubiese estado bien sentarse a lado mío para que no estuviera solo, un gesto amable, sin duda; lo que no sabían es que estaba huyendo de cualquier individuo conocido, pues quería hundirme en mis propias reflexiones sobre lo visto en la película y lo acontecido en mi vida. 

Es por ello que decidí hacer una encuesta de 16 preguntas en la cual los resultados me ayudarán a ver que no hay nada de qué avergonzarse por hacer una actividad que suele creerse es mejor en compañía. La muestra poblacional fue de 60 individuos con un rango de edad de 18 a 24 años mayoritariamente (aunque hubo otros de edades más avanzadas).

Y, en efecto, sí asisten solos al cine (68.3%), aun si su hábito de consumo consiste en ir de vez en cuando. Sin embargo, el porcentaje que va acompañado sigue siendo más grande frente a los que van solos (16.7%): van en familia el 33.3%, el 25% con sus parejas y el 20% con amigos, el resto respondió con opciones similares a las ofrecidas en los incisos. Un 38.1% prefiere compartir la experiencia con alguien más mientras que los otros casos varían. 

Pero considero que la pregunta determinante fue si existía un estigma en torno a las personas que van al cine solas, a lo que el 50.8% dijo que sí; en cuanto al resto, o no lo creían o no estaban seguros.

En una sociedad donde aún se estigmatiza la soledad, es claro qué actividades se perciban como algo “extraño” o asociado con la falta de compañía, lo cual puede llevar a la idea errónea de que las personas que van solas carecen de una vida social activa, lo que genera inseguridad o miedo al juicio externo, es por eso que algunos al día de hoy no se animan a pasar el rato solos a pesar de sus múltiples beneficios, pregunta también realizada a los encuestados, encontrando sorpresas como el hecho de que varios coinciden con que la experiencia de ver la película sin acompañante es igual de enriquecedora, en primera instancia porque como espectador te puedes concentrar mucho más en la trama y los pequeños detalles; en segunda, es más económico; y el tercer punto, el más importante, tú eliges qué ver en ese tiempo de calidad que te ofreces como persona. 

Es claro que hay desventajas, es inevitable, y tres de ellas destacaron: «Como mujer, a veces me da un poco de temor que, al verme sola, sin gente en una sala, estar expuesta a que me hagan algo»; «Que a veces queremos hacer alguna referencia, chiste o comentario, pero al estar solos no hay con quién compartirlo y uno debe guardarse ciertas cosas»; «La gente me ve raro, me preguntan a cada momento si estoy esperando a alguien porque no pueden entender que me gusta salir solo. No me importa lo que piensen los demás, de todos modos, hago las cosas, pero es triste que la gente juzgue».

Pelear contra la estigmatización es algo complicado, más en una época donde se han capitalizado conceptos como la amistad, la salud mental y las relaciones de pareja, provocando la sensación de aislamiento en las personas que valoran el hacer cosas por su cuenta, y considero que la mejor alternativa para enfrentar los prejuicios es ser tú mismo, cosa que se expande a otros ámbitos. Hacer lo que más disfrutas sin la constante necesidad de tener a alguien a tu lado reduce la dependencia emocional y fomenta la autovaloración, dos elementos clave en la salud mental. 

Es por ello que ir al cine solo no es un acto de soledad, sino de valentía. 

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