Lucha por tus sueños
Por: Regina Carrillo
Creérsela es un acto de amor
Escuela Nacional Preparatoria Plantel 8
Escuela Nacional Preparatoria Plantel 8
Quien piensa en alguien
siempre admitirá que lo hace;
el alma, cual ser traicionero, lo delata.
Existe un lenguaje natural
desde el instante en que nacemos
que surge de manera escondida.
Es un deseo inconsciente
que en nosotros enciende ese impulso:
de atraer, cautivar, impresionar,
con códigos invisibles,
con melodías que avivan a la memoria,
con ropas que en sí disfrazan al corazón,
o con pasos que en su marcha reviven la nostalgia.
Aun cuando se hable con la música
o con la manera de andar por las calles,
hay quienes, sin pensarlo,
y cual brújulas en su cuerpo,
dirigen su mirada a un punto en específico.
De su pecho o de su mente
se sienten atraídos y obligados
a experimentar un sentimiento
que ni con todas las palabras del mundo
podría describirse.
Dirigen su mirada
a un mismo lugar, a una misma persona,
y es esa fuerza invisible,
quien los define.
Como si la atracción de un imán
fuese natural en el ser humano.
Es ir queriendo a alguien
de manera enigmática,
con un deseo tan profundo,
un capricho oculto,
condenado a no ser descubierto,
con un valor tan inmenso
que entre nuestros dedos se escapa
y se revela, sin permiso,
sobre nuestra mirada
o con un mínimo gesto
que no podemos controlar.
Es el querer quien
nos vuelve inmunes
al amor,
y es el amor
quién nos quita esa parte humana,
de tener nada
para llevarnos a tenerlo todo.
Por: Areli Rodríguez
Un recuerdo dorado venda mis ojos
Por: Nicole Rios Osborn
¿Por qué estamos tan cómodos en el incendio?