Ecos de mi silencio
Por: Karla Nieto González
Sanar requiere de hablar y que te escuchen
Escuela Nacional Preparatoria Plantel 5
Escuela Nacional Preparatoria Plantel 5
Si estás leyendo esto, quizá ya eres un expertx en el arte de caminar con un nudo en el estómago mientras corres para llegar a tu clase de las siete de la mañana; quizá ya sabes cómo ignorar ese peso que aparece en el pecho cuando el día apenas empieza.
Vivimos en un mundo que nos exige ser productivos antes que humanos y, en este, hemos aprendido a sobrevivir como podemos. En el proceso, sin darnos mucha cuenta, también hemos perfeccionado ciertas técnicas para descuidarnos.
Aquí te presento los pasos esenciales para fracasar emocionalmente con éxito. Aunque, si somos honestos, muchos ya los hemos estado siguiendo desde hace tiempo.
Primer paso: ignora tus emociones
¿Te sientes triste, agotadx o abrumadx? ¡Perfecto! Haz exactamente lo que hemos aprendido durante años: ignóralo, minimízalo y repite frases como:
“No es para tanto”, “a todos les pasa” y “hay gente peor que yo.”
Si la sensación no desaparece, ¡no te preocupes! Solo mantente ocupadx. Tareas, trabajo, pendientes, redes sociales… simplemente haz suficiente ruido para no escuchar lo que sientes. Tu cuerpo eventualmente encontrará una manera de decirlo y, aunque probablemente lo haga en forma de ansiedad, eso ya es problema del futuro.
Segundo paso: romantiza el estrés
El estrés universitario también es aesthetic. ¡Recuerda que vivir a base de café, acumular pendientes y presumir las pocas horas que dormiste es lo de hoy! Porque, de alguna manera extraña, mientras más cansadx estés, más parece que te estás esforzando. Excepto que el estrés prolongado no es productividad: es un incendio pequeño que aprendimos a llamar “normal”; es desgaste. Pero este manual no tiene interés en apagarlo.
Tercer paso: Finge que todo está bien
Cuando alguien te pregunte cómo estás, responde sin sobrepensarlo: “Bien, ahí la llevo”. Realmente no importa si sientes que estás a una tarea más de colapsar. Es clave usar las redes sociales como apoyo para este paso: fotos, memes y stories bonitas donde todo parece normal.
Mientras tanto, ¡sigue cargando cosas que nadie ve! Ocúltalas, porque reconocer que no estamos bien todavía se siente incómodo, incluso en espacios donde se supone que ya hablamos más de salud mental.
Cuarto paso: Cree que todo es tu culpa
Si te sientes mal, asume inmediatamente que hiciste mal las cosas: que no te organizaste mejor, que no dormiste lo suficiente o que no eres lo suficientemente fuerte para esto. No pienses en la presión académica ni en la incertidumbre sobre el futuro, o el horroroso ritmo acelerado el cual ya normalizamos.
Todo depende de cuánto seas capaz de aguantar. Así, nunca tienes que hacerte esas preguntas incómodas:
¿Y si el bienestar también debería ser una responsabilidad compartida?
¿Y si también fuera algo que se construye o se descuida entre todos?
Después de este antimanual, te darás cuenta de que tal vez ya vivimos así. Describe prácticas que hemos naturalizado completamente. Muchísimos estudiantes vivimos siguiendo estas reglas sin notarlo; se nos ha acostumbrado a normalizar el estrés, a callar lo que sentimos y a enfrentar cada cosa solos. Pero no tiene que ser así.
Porque en un mundo que nos quiere solo productivos, aislados y silenciosos, parar a decir “No puedo con esto solx” puede ser subversivo. El cuidado no debería reducirse a solo una cita en un cubículo de atención psicológica con lista de espera de tres meses. Debería ser aprender que pedir ayuda no es vergonzoso, que está bien que escuchar a otrxs sea parte de nuestra vida, que descansar no es un fracaso y que nuestro bienestar no depende únicamente de cuánto somos capaces de aguantar.
Cuidarnos no tendría que ser un lujo ni una debilidad. Tal vez cuidarnos también es una forma de resistencia.
Por: Thabata Ailin León Osorio
¿por qué nos cuesta tanto sentir compasión por nosotros mismos?
Una respuesta
De alguna manera necesitaba leerlo, me lo recomendo el algoritmo de insta, sin embargo lamento ya no poderlo compartir con las personas de mi circulo . la ironia. suerte bandamax