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Crédito: Hasán López Ángeles / Facultad de Derecho

“Aprender a aprender, aprender a hacer y aprender a ser”

Número 15 / OCTUBRE - DICIEMBRE 2024

Así nos despedimos del CCH

Picture of Alexa Adamaris Casarrubias Reyes

Alexa Adamaris Casarrubias Reyes

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

¿Quiénes somos? Es una constante incógnita que vivimos durante nuestra adolescencia, con un montón de ansiedad por definirlo, pero a la vez con temor de saberlo. Esta pregunta se transformará en un camino de descubrimientos que nos acompañará a lo largo del CCH.

Ahora, al mirar atrás, me doy cuenta que CCH es amor, felicidad, tristeza, enojo, amistad, nostalgia, diversión, autonomía, pero sobre todo es un hogar. Un hogar que nos dio ese sentido de pertenencia en el que muchas veces nos refugiamos, pero que a la vez era un espacio revolucionario lleno de ideologías, posturas, cultura.

Conforme pasó el tiempo, gracias al apoyo de nuestros compañeros, profesores y amigos, fuimos formando nuestra identidad, esa que nos dio una voz propia.

En el CCH aprendimos a ser y entendimos que quienes somos define lo que hacemos, no es fácil tomar la responsabilidad de nuestra educación, sin embargo son las experiencias buenas o malas las que nos enseñan a crecer, a elegir con sabiduría las decisiones, pero sobre todo a asumir las consecuencias.

Es así que descubrimos la importancia de aprender a escuchar, observar y a reflexionar. Aprender a aprender no sólo sirve en la vida académica, sino en la personal, nos permite descubrir nuevos caminos, explorarlos sin miedo, buscar siempre soluciones y en el proceso disfrutar de momentos inolvidables.

Mi paso por el CCH fueron tres años de contemplar los atardeceres acompañados del canto de los pájaros, esos silbidos que marcaban el inicio de la noche y el final del día. Los pasillos, edificios, bancas y salones, así como pastos, serán el recuerdo de lo feliz que fui ahí. 

El tiempo fue fugaz, las jacarandas que hace unos días estaban retoñando hoy se las lleva el viento de octubre y pronto llegó el día que tanto temía.

Sí, ese momento que nunca creí que llegaría hoy toca a mi puerta para confrontarlo y decirle al CCH:  “Adiós, me hiciste muy feliz, no te quiero dejar pero así debe ser, gracias por esas experiencias, por las personas que conocí, por darme todo, por aquellos momentos efímeros, por esos que creí que siempre estarían ahí, que nunca pensé en su final pero que terminaron cuando menos lo pensé”.

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