El dorso del ser
Por: Astrid Guadalupe Tufiño Gonzalez
Eres la razón por la que todavía nombro las cosas
Escuela Nacional Preparatoria Plantel 9 Pedro de Alba
Escuela Nacional Preparatoria Plantel 9 Pedro de Alba
Anochece el nublado día,
cruza la calle sin vacilar,
no encuentra su destino.
Mente llena de soledad.
Da tres pasos y se cree capaz
de volar y poder avanzar,
sin embargo, se ve atacado
por la cruda y ruda sinceridad.
Se paraliza ante las palabras:
“¿Realmente piensas en recorrer el lugar?
Mírate, ni te conoces, menos sabes a dónde llegar”.
A lo que el hombre respondió:
“Me conozco muy bien, pero me da miedo brillar”.
“Y, ¿por qué le temes a la realidad?”
“Por qué no creo encajar”.
Pobre y desdichado hombre,
aturdido trata de escapar,
pero su alma única y especial
tratará o hará el intento de esperar.
Ojalá no se le rompa el corazón;
el no saber a dónde mirar
hace soltar lágrimas y terminar
perdido en la tenebrosa oscuridad,
varado lejos de verdadera felicidad,
vacío cerca de la soledad.
Si bien todo esto fue un pensamiento fugaz,
sabe que su vida debe de empezar
y no solo ambular.
El hombre debe dejar de ambular.
Por: Astrid Guadalupe Tufiño Gonzalez
Eres la razón por la que todavía nombro las cosas