La ley de los no nacidos
Por: Isabella Vega Valero
Las ausencias también pueden volverse multitud
Escuela Nacional Preparatoria Plantel 1
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Aquí estoy recostado sobre mi cama
viendo como cae la lluvia a través de la ventana.
Mientras, la noche se vuelve una villana
que se roba mi alegría de porcelana.
Y veme, las paredes se me echan encima
creo que todo empezó con tu despedida y con tu partida.
Por no saber lo que en verdad querías…
estaba seguro de que mis aventuras contigo quería.
Mi seguridad me hizo una mala jugada, perdí lo admito.
“No te rindas, no te rindas”, es lo que me repito
pero me siento mal, me siento marchito
como si nada en este momento tuviera sentido.
No me digas que me calme, que se nos pasará,
sé muy bien que así será, que pasará.
Mas en este momento siento como si todo se acabara.
Y no es así. Sé que lo superaré: la marea se apaciguará.
Este poema lo hice una noche en la cual no me sentía muy bien debido a una pérdida amorosa, pero sabía que después de llorar y sacar todo se me pasaría, ya que a veces así es la vida. Pararse a tomar aire y seguir adelante. Y entender que el mundo no se detiene.
Por: Isabella Vega Valero
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