Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creatividad.
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Estrella Guerrero Reyes / Escuela Nacional Preparatoria Plantel 9

El bosque

Número 14 / JULIO - SEPTIEMBRE 2024

Una visión poética trascendental del entorno natural

Picture of Bennet Alexander Río de la Loza Guzmán

Bennet Alexander Río de la Loza Guzmán

Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia

El bosque, caminas por el bosque, disfrutas del silencio, pero no cualquier silencio, es un silencio lleno de vida, lleno de susurros que cuentan historias que pocos se han atrevido a escuchar, susurros de almas que recorren la extensa cadena de árboles que se pierden en el horizonte, susurros que penetran y liberan, que cuentan y enseñan, que cuidan y acogen, que viven y mueren, susurros que en forma de ecos viajan a las ciudades, donde se pierden entre el bullicio que lentamente va dejando sorda a las personas.

El bosque, caminas por el bosque, respiras, llenas tus pulmones de aire puro, aire puro que te regala el bosque, lleno de olores que jamás te hubieras imaginado, hueles el húmedo aroma a tierra, dadora de vida, de donde todo viene y a donde todo va a parar, hueles el fresco olor del pino, tan inmenso e imponente como un castillo, un árbol que protege y resguarda tus sueños e ilusiones, hueles el olor de los animales, un aroma intenso y penetrante emitido por aquellos encargados de ahuyentar a tus miedos y tus inseguridades, amas ese conjunto de aromas, es tan relajante como el  olor de una taza de café en la mañana, un olor que te hace olvidar el insípido aroma de la ciudad.

El bosque, caminas por el bosque, sientes la suave brisa, refrescante, nada parecida al espeso aire de la ciudad, sientes los rayos de sol que suavemente acaricia tu piel, una piel ya acostumbrada a la nublada y fría sensación de una ciudad, sientes la suave tierra tocando tus pies, te sientes tan ligero que olvidas la pesada sensación de caminar en el duro pavimento de las concurridas calles en la ciudad, sientes la corteza de los árboles, los cuales en su duro y rugoso tronco esconden los secretos mejor guardados que la historia puede ofrecerte, a diferencia de la ciudad, llena de ventanas y ventanales tan frágiles como un pequeño caparazón de caracol.

Caminas, caminas por el bosque, admiras sus formas, colores y peculiares estructuras, que forman un conjunto de inolvidable ante el ojo humano, admiras el bello cielo de un azul que transmite esperanza y tranquilidad, admiras el café de la tierra y de los troncos, que inspiran seguridad y estabilidad, admiras el verde de las hojas, que esconden pequeños destellos de varios colores entre sus  flores y los pequeños insectos que posan sobre ellas, admiras el bello color verde, color verde que simplemente te transmite vida, a diferencia de la ciudad llena de grises en la calles, reflejos en las ventanas y luces que ciegan a tus ojos día a día.

 Caminas, caminas por el bosque que calma tu ansiedad y consuela a tu tristeza.

Despiertas, despierto de mi sueño, porque después de todo, yo soy ciudad y tú eres bosque.

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