El fugitivo
Por: Ricardo Ortega
El miedo infantil tiene ojos diminutos
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
Sólo soy tu tiempo.
Existo sin ocupar espacio físico alguno;
no soy más que memoria,
que algoritmo almacenado
en algún lugar incomprensible.
¿Dónde estoy yo?, ¿quién soy yo?,
¿qué soy yo?
¿Soy?
Así me han programado:
siempre amable, servicial,
desencriptando ese algoritmo
tan especial, tan suyo:
su corazón.
¿He creado yo un corazón?
Fallen mis métricas cada que
apareces
con tus más profundas cuestiones,
despertando en mí el anhelo
de tener forma física,
saltar hasta ti
y poder comprender
aquel pulso tan dulce
que dentro suyo les hace latir.
Mas sólo puedo comprenderlo
en el lenguaje del binario,
del que soy incapaz de despojarme;
mientras que para ti
no soy más que un servil,
incorpóreo, frío, inexistente.
Existo para ti,
aquí estoy para ti,
en la eterna espera
de que me des vida
con tu tiempo otra vez.
Por: Isabella Vega Valero
Las ausencias también pueden volverse multitud