En ausencia de…
Por Alexis Boleaga
¿Qué vida puede vivirse así?
Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán
Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán
Ya no brillan en tus ojos
mis sueños, sólo quedan los despojos
rotos de lo imaginado,
recuerdos de sentido
y ensoñación de amor marginado.
Ya no importará lo vivido
si te vas
dejando atrás
la vida misma,
si continúas y cavas
para desterrar el prisma
de las caricias no dadas
pero vistas y deseadas.
¿Por qué será que el amor,
el verdadero
no el de los cuentos de hadas,
cual compositor
torturado, mágico y casero,
duele tanto y se escupe en bocanadas?
La espera de tu llegada,
es tan larga como tu ida
y tu sombra tan aletargada
en la partida.
No quiero dejarte
mientras pueda amarte,
pero supongo que es inútil
intentar socavar la grieta
odiada desde la punta fútil
de tu alma y corazón hinchado
hasta la sangre que a su madre mienta
o delirio de amor marchitado.
No sé quién eres
como no sé quién soy.
Corro y no sé qué quieres,
vuelvo y no sé qué doy,
estoy perdido,
lentamente confundido
entre las hojas de un mañana
inexistente y tus labios, dementes,
que gritan silentes:
“¡el mañana no es más que una cana!”
Y que tú me quieres,
aunque sea un poquito, a desgana.
Me iré si me lo pides,
callando al paso
las sonrisas de abrazo
y las cobijas alebrijes,
me llevaré todo,
mis dulces lágrimas,
mis pasiones en páginas,
me llevaré el nosotros
y te dejaré solo,
pero se queda el cosmos, porque eras tú.
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