Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creatividad.
Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creativdad.

Mi condición

Número Especial # 0 - 2025

La fatiga de intentarlo todo y no ser suficiente

Picture of Antonio Bernal Quintero

Antonio Bernal Quintero

Facultad de Filosofía y Letras

Aún no sé qué haré de mi vida, pienso cada segundo en mi condición. Afromexicano. Pero tú eres un pirata, me dice la gente. ¿Por qué? Pues porque no eres chino, no eres negro negro. Eres color cartón. Yo les explico que mi bisabuela era cubana y les da risa. ¿Es que ser negro es motivo de burla en mi país? Parece que sí. Piensan que me considero afrodescendiente por el hecho de que podemos recibir apoyos económicos. No es eso. Porque a decir verdad, yo sí necesito esos apoyos. 

Bueno, eso no les quería contar. Lo que les quiero contar es algo que hiere mi alma desde hace cinco años. Yo no creía en lo que pasaba con la gente de mi color de piel, pero una encuesta dice que la gente de piel oscura gana el salario mínimo durante toda su vida. La gente me dice: Oye, es que eso es cuestión de mentalidad. Debes tener una mente positiva y ganadora. No te preocupes, al rato te alivianas. 

Llevo cinco años siendo positivo y nada de nada. El sueldo más alto que he tenido ha sido de diez mil pesos. Una señora me dijo que ese sueldo ha sido de los más bajos que ha tenido. Me sentí triste. 

Terminé la universidad, hice un trabajo de titulación que me costó mucho trabajo, quizá por eso se llama así. 

Tengo buena relación en los trabajos que he estado, pero nunca ha sido suficiente, siempre me quedo en el mismo lugar. La verdad ya me cansé. Para colmo, hace unas semanas me dio hepatitis. Carajo, por qué a la gente jodida se la joden más. Siempre he tenido esa duda. No sé a dónde voy a llegar con todo esto. Nadie sabe. No encuentro respuestas desde hace mucho. Me siento estancado, abrumado, sin rumbo. 

Quise tomarme unas “vacaciones”, descansar un poco. El gusto de estar en mi casa solamente duró quince días. Mañana iré a una entrevista de trabajo. Otra vez, salir temprano, olvidarme de mis aspiraciones y anhelos. Metro Pantitlán, Chabacano y Escuadrón 201. 

Llegué por fin. Una señorita me dijo que esperara y casi media hora después llegó mi turno. Ya me sabía de memoria esos protocolos en las entrevistas de trabajo. Te vendes como el mejor por un salario que ni siquiera cumple tus expectativas. Pero eso sí, seguro que la pizza no faltará. No son los trabajos que espero, pero quizá pronto llegará el día de mi suerte. Un trabajo digno, condiciones de trabajo óptimas y  estabilidad económica. 

Los adultos hablan que somos la generación de cristal, pero yo pienso: Es fácil hablar desde la posición de un pensionado que hace treinta años pudo resolver su vida incluso con la preparatoria trunca. Hoy, yo que tengo la licenciatura es difícil tener un salario estable o bien remunerado. 

“Nosotros le llamamos”. Otra vez esa puta frase. Gasté cuarenta y tantos pesos y lo único que me dicen es esa mierda. 

Otra vez, de regreso. Miro las vías del metro, me pregunto, qué tan jodido será el dolor de las llantas aplastando mi cuerpo. ¿Será menos doloroso que esta opresión en mi pecho? ¿Será que ahora sí pueda descansar? Me ilusioné bastante con esa idea del descanso eterno. No aguanto más. De lejos se vislumbra el metro, ahí viene. Por primera vez en mi vida me sentí afortunado, miré en el reflejo del extintor mi piel, ¿cómo se ve un cuerpo negro lleno de sangre? ¿Ahora sí seré más negro?. Respiré profundo y agradecí mi condición.

Más sobre Ventana Interior

Raíces que despiertan

Por: Mariana Michelle Fierro Castañeda
Portar el huipil, el rebozo y las trenzas con orgullo

Leer

La palabra de la vida

Por: Ramón Ángeles Martínez
Xochistlahuaca: la llanura de flores que me define

Leer

Pueblo, mi refugio y mi orgullo

Por: Diana Lizeth Izoteco Astudillo
La nostalgia me recuerda dónde pertenezco

Leer

Noyolo ipan Tehicapan

Por: Itzel Guzmán Lara
La ciudad no borra mis raíces

Leer

Universidad momaseualtlakentia

Por: Chimalakatl Soledad Flores Bautista
Ser indígena no es folclor, es historia atravesada de despojo y resistencia

Leer

La sangre también habla

Por: Nicolás de la Cruz
Resistir también es escribir

Leer

Deja tus comentarios sobre el artículo

Mi condición

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

two × 3 =