Escuela Nacional Preparatoria Plantel (ENP) 5
Escuela Nacional Preparatoria Plantel (ENP) 5
Estoy caminando por la Facultad de Ciencias Políticas, lo hago con calma porque acabo de salir de una clase. En el pasillo encuentro un rostro familiar, de un gran amigo de la preparatoria de nombre Leonardo.
Al fin era un hombre de musculatura fuerte y una mirada vieja, como él siempre deseó ser. Lleva con él un papel kraft envuelto entre los hombros y colgada una mochila negra con pins. Nuestras miradas se cruzan y él se acerca a mí.
-Hola Santiago.
-Hola hermano. (Lo abracé y él me correspondió el abrazo)
– ¿Cómo te ha ido?
-Bien hermano, ¿y a ti? Ya tiene tiempo que no te escribo, he estado bastante ocupado con el profesor Lazcano.
-No te preocupes, he estado igual.
-Hermano, por cierto, ¿qué sabes de Emily y Kazu?
-Realmente no mucho, sé que Emily sigue en la facul de química y Kazu, según recuerdo, sigue en Japón. Pero ya tiene tiempo que no sé nada de él, ya ni siquiera le llega mis mensajes, seguramente cambió de número.
En mí quedó la curiosidad de saber si aún tenía contacto con Luis y Carly, o con alguien más de ese grupo de amigos que se conocieron en quinto año. Sin embargo, había quedado con una amiga en Plaza Universidad, para ayudarla a estudiar.
-¿Al final terminaste con la chica de la que tanto hablabas?
Empezamos a salir, pero quiero que las cosas vayan lentas y seguras. Aprovechando que entramos en ese tema, ¿cómo te ha ido con Samuel?
-Muy bien, la verdad creo que estoy enamorado de él. Ni él es mío, ni yo soy suyo, y con esa confianza me siento libre para seguir en los estudios. En estos momentos estamos viendo neuronas y cosas del área dos que no me gustan para nada.
-Que mal, pero qué grandioso que estés así de feliz, me da mucho gusto. Quien te viera, si cuando íbamos en la prepa solo saliste con tres cara chuecas, jajaja.
Hubo una pausa de diez segundos en silencio, una que no había experimentado desde sexto año, una pausa que solo pueden tener los mejores amigos y parejas de más de un año.
-¿Has sabido algo de Luis y Carly?
-No hermano, tiene como dos semestres que no hablamos, el mismo tiempo que no he podido saber de ti, jajaja.
-Sí, ya tiene tiempo que no salimos.
-A ver si este fin, mano. (Él me agarró y nos abrazamos)
-Nos vemos, hermano,
-Claro. (Alcé la mano para despedirme)
El encontrarlo me trajo recuerdos y preguntas sobre todo aquello que disfrutamos el último año en la prepa cinco, José Vasconcelos. Mientras veo a lo lejos parejas en el campo que está a la mitad de las facultades de ingeniería y veterinaria, me invade una sensación de melancolía que no había sentido desde quinto año.
No obstante, me apuro para llegar con mi amiga y resolverle las dudas que tiene. En mí resuenan memorias que no han sido comidas por el olvido y la inconstancia.
Llegué a la plaza, ella se encontraba en el café Cielito Lindo.
-Hola, perdón por la tardanza, me encontré a un amigo.
-No te apures, sé que no me dejarás plantada. Bueno, explícame sobre la perspectiva de género en los medios de comunicación.
Le aclaré todas sus dudas.
-Lo que sí, es que tienes esa cara, la misma de cuando te conocí el primer día de clases en la facultad, ¿pasó algo con tu amigo?
-No.
-Sé que mientes, lo sé, en tus ojos veo tristeza.
-Tal vez, hace tiempo que no pensaba en la prepa, creo que es eso.
-¿Quieres contarme?
-Te tengo confianza. El motivo es que mi experiencia en cuarto y quinto año fue muy mala, solo sexto valió la pena para mí. Es el único año que fui feliz.
-Cuéntame, Sergio.
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