Entre velos y máscaras
Por: Marlon Hiroshi De la Rosa Reyes
Cuando los disfraces se visten de personas
FES Acatlán
FES Acatlán
Noches de turbulencias, noches húmedas llenas de penumbra, noches que me recuerdan a ti en un suspiro profundo.
Inhalo aire frío que me deja sin aliento, esperando que en lo profundo de mi ser, esa sensación no vuelva a aparecer, haciendo que mi corazón se agite fuertemente.
Oprimo mi pecho nostálgicamente y con esperanza, anhelando sentir algo cálido pero es casi imposible, ya que al no ver tu silueta, me siento desolada y sin arreglo alguno.
Maldigo cada noche en la que me acecha la sombra de tu recuerdo, que me busca cada vez que sopeso mi soledad infinita haciendo retumbar, en lo más profundo de mi mente, el eco de tu dulce y firme voz, provocando que una vez más, que añore tu sonrisa, tus besos y caricias, grabadas en mi piel como si fuesen un tatuaje.
Eres el peor miedo e intriga, dado que eres tan imposible e impredecible, eres una cosa de destino o azar.
Fuiste la tormenta de mi vida, haciendo de ella un tormento y aún así, deseo tenerte en vez de temerte por el demoledor hecho de amarte sin condiciones, pero sí con ataduras, ya que son lo único que me unen y me recuerdan a lo que alguna vez fuimos.
Por: Marlon Hiroshi De la Rosa Reyes
Cuando los disfraces se visten de personas
Por: Úrsula Desireé Paez Torres
¿A dónde van los pensamientos que se suicidan?
Por: Sofia Cruz Huerta
Poema sobre las segundas oportunidades y el paso del tiempo