Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creatividad.
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crédito: Ana María López García / ENP Plantel 9

Apatía

Número 8 / ENERO - MARZO 2023

¿Por qué nos hacemos tantas preguntas sobre la vida si, al final, sólo existe la muerte?

Picture of Darinka Coral Martínez Peña

Darinka Coral Martínez Peña

Escuela Nacional Preparatoria Plantel 9

Allí estaba yo, sentada frente a una taza de café, simplemente hundida en esta sensación de estar ajena a absolutamente todo, incluso a mí misma, solo vagando, tal vez como cualquier adolescente, pero, ¿por qué? Si tengo amigos, si me río, si puedo amar y bromear, por qué me siento así, por qué sentir que nada importa o que nada es relevante, que todo lo que hacemos simplemente termina en el olvido de los demás y que termina siendo otra de las miles de cosas que siempre olvidamos.

La sociedad siempre nos cuenta que tenemos que hacer cosas para ganar puntos, entonces, ¿qué es esto, un videojuego en el que tienes que cumplir tareas solo para subir de nivel? ¿Acaso tan vacío es el propósito de la vida? Sinceramente yo no sé esa respuesta, ni siquiera estoy segura de querer saberla o de poder llegar a saberla, solo sé que hay días en los que todo es tan ajeno, todo es tan aislado a mí, donde simplemente estar sentada frente a una taza de café se vuelve tan extraño, tener esta sensación de no pertenecer, de que lo que está moviendo a mi cuerpo no soy yo realmente, como si algo más me estuviera llevando, como el viento se lleva las hojas en otoño. Siento una frustración bastante fuerte de no poder romper estas cadenas que me impiden poder conocer la tan anhelada felicidad. De niña siempre me prometieron que, si me portaba bien, obedecía, estudiaba, sería feliz, pero… entonces, ¿por qué no lo soy? Cumplí con todo eso, pero sigo esperando cada día a que llegue la felicidad a tocar a mi puerta para cambiar el rumbo de mi vida. Aunque si lo pienso, es probable que, como en toda película o cuento de princesas, llegue después de todo lo malo, pero… ¿y si solo eso es una trampa más de todo este juego llamado vida para engancharme y que siga jugando? Entonces, si seguimos esta analogía, ¿al final del juego habrá un premio? Y en este caso, ¿el premio tan anhelado es la muerte? Tal vez la muerte se convierte en un premio después de todo el esfuerzo y desgaste que la propia vida nos ha hecho pasar, entonces, ¿por qué me la paso haciendo preguntas, si al final, todo va a terminar así? Es en parte inútil hacerlas, al igual que esforzarme en empatizar con una vida que no va a empatizar conmigo jamás.

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Apatía

3 Responses

  1. La maravilla de detenerse a pensar sobre el sentido de la vida la es un maravilloso regalo, ya has dado el primer paso.
    Decirte que el regalo más bello ya lo tienes en tus manos y es tu juventud, escuela, amigos y seguramente también el corazón de tu familia y espacio de tu hogar.
    Además de ser única en el mundo, vives tiempos en que México vive una transformación que muchos a tu edad, ni en sueños veríamos llegar…
    ¡Ánimo!

  2. En los 50’s a los hijos se les pedía obediencia para que en un futuro fueran personas de bien. Años después llegaron los hippies quienes propusieron una forma distinta de vida. Hoy sus hijos una vez más les piden obediencia a sus hijos y que se apliquen a la escuela. Es un ciclo que se repite una vez tras otra y llegan los placebos que te ofrecen lo libertad, originalidad e individualidad, para al final ser igual y parecidos a muchos otros que buscan lo mismo. La tuya es una buena reflexión que se ha dado por décadas… seguramente por siglos.

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