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Bochornos mutuos

Número 5 / ABRIL - JUNIO 2022

El tiempo puede hacer que las cosas cambien de inmediato en un lapso muy corto…

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Alan Mejía

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

Entrada de diario, sábado por la mañana.

Buenos días o noches, no sé cuándo se te dé por leer esto, Sofía del futuro (o si es que lo vas a leer, una nunca sabe). Creo que lo que me ocurrió el día de hoy puede ser algo que vayamos a recordar en un futuro, hasta es posible que se lo termine contando a mis futuros hijos, o hija, hijo, no sé.

No importa, el tiempo puede hacer que las cosas cambien de inmediato en un lapso muy corto, es un horror para mí pensar en lo que será del futuro. ¡Pero bueno!  Eso será para otro día, mi estimada yo.

Hace unos días ocurrió algo que me da mucha pena, realmente no sé a quién contárselo, porque mi madre está fuera y nuestro hermano quién sabe dónde se encuentra. Así que recurro a mí misma, la del futuro. Tal vez te acuerdes de Rosa, estamos trabajando juntas en una cafetería cercana a la universidad, tal vez eso te, bueno, me traiga recuerdos a la mente. El punto de todo esto es que llevamos unos meses saliendo, es algo muy bonito para mí porque podemos pasar tiempo juntas en el trabajo y como estamos cerca (en teoría) de un cine, cada vez que es día de paga aprovechamos para ir a ver una buena película, es demasiado agradable.

Vimos Es Cuestión de Tiempo, que es una increíble película; ojalá haya envejecido bien dentro de varios años, vela por mí, ¿puedes? ¿Te imaginas poder tener la habilidad de regresar al pasado y cambiar las cosas? Todo sería diferente en esta vida… Pero no nos desviemos del tema.

Ya en el departamento empezamos a hablar por mensaje hasta que no nos dimos cuenta del transcurso del tiempo, el reloj pasó de marcar las 11:30 a marcar las 3:00 de la mañana. Y ahí seguíamos, hablamos de los planes que tenemos al salir de la universidad, de sus otros trabajos, que era lo que nos levantaba de la cama y hasta porque Friends era su serie favorita. Naturalmente las cosas subieron de tono, ya me conoces, bueno, me conozco. No sé si también me, nos pase en la adultez, pero casi toda la gente que conozco está en “esa” etapa, ya sabes, digo, ¡estamos en la edad de estarlo!… Es difícil es hablar de esto, lo peor es que es conmigo misma, ¡JA!

Acordamos mandarnos fotos, fue gracioso que yo no tardara mucho en aceptar. No pasó mucho para que mi reacción fuera grande y con mucho estrés porque me di cuenta de que no sabía cómo hacerlo. ¿¡Qué tipo de fotos les gustan a las mujeres!? Claro que pude haber tomado como base lo que a mi me gusta, pero estoy segura de que Rosa tiene gustos diferentes hasta para eso, siento que ella es más atrevida que yo.

No me enorgullece, pero tuve que entrar a Reddit para ver si otra chica enamorada con ganas de seguir el juego de su chica también se encontraba sin saber que hacer exactamente, o más bien, si había instrucciones de cómo hacerlo. Y por fortuna la encontré, bien sabes que lo hice y no voy a revivir esos recuerdos bochornosos, tranquila.

Lo gracioso no fue tanto el que tuve que recurrir a internet para hacerlo, sino que Rosa hizo exactamente lo mismo que yo, las mismas poses, los mismo ángulos, absolutamente todo. Tardé una semana en preguntarle, cosa que terminó confirmando, pero fue algo que nos quitó un enorme peso de encima.

Al final me dijo que para la próxima vez que lo hagamos digamos lo que nos gusta y así ambas quedaríamos contentas. Pero si soy honesta, prefiero que no se repita, eso no es para mí, aunque sinceramente, la pasé bien ese día, fue divertido. Aunque puede que haya ignorado eso, solo tú lo sabrás, Sofia del futuro.

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