En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
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Engin Akyurt/Pexels

Suena como un crimen

Número 2 / JULIO - SEPTIEMBRE 2021

Suena como un crimen

Picture of Haziel Albañil Hansen

Haziel Albañil Hansen

Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Vallejo

México es un país grande en tradiciones, donde se celebra a la muerte al mismo tiempo que se venera a dios. Se sufren muchos problemas y creo que uno de los más graves es el racismo.

En México es mucho más fácil hablar de economía, religión, fútbol, narcotráfico, crimen organizado o política antes que de racismo. En este punto tal vez muchos de ustedes están pensando que estoy equivocado, pero déjenme explicarles el porqué de mi opinión y si después aun así piensan que estoy equivocado, está bien, cada quien tiene su forma de pensar dejando esto en claro continuemos.

Racismo… que palabra tan fuerte, ¿no lo creen?  Suena como un crimen, uno por el que rezas que no te pase, pero la realidad es que la mayoría de la población en México lo ha sufrido o lo ha hecho de más de una manera; y aquí quiero abrir un pequeño paréntesis para decir que no hay que confundir racismo y clasismo, ya que el clasismo se basa en estereotipos y del racismo puede surgir este, mientras el racismo se basa en una ideología.

La mayoría de la población lo ha sufrido o lo ha practicado, porque basta entrar a YouTube o entrar directamente a Google y buscar “racismo en México” y estoy más que seguro que uno de los primeros resultados, va a ser una noticia en la que alguna persona está insultando a otra con palabras tales como “indio, prieto, o naco”. Y si eso no es suficiente para convencernos, regresemos más o menos tres años al pasado, cuando miles de centroamericanos pasaron por México hacia los Estados Unidos en busca de una mejor vida, en aquel momento, recuerdo la cantidad de noticias que hubo en las que mexicanos insultaban a los migrantes con respecto a su situación, o bien algunas otras personas que los corrían de lugares públicos.

¿No les basta? Vamos con otro ejemplo, ¿cuántas veces no han escuchado que se use el color de la piel de una persona como insulto/término despectivo, su nivel socioeconómico, su procedencia o su pertenencia étnica? Si puedo ser sincero esto último es lo que más me molesta, y la que menos entiendo, por mucho porque de cierta manera si eres mexicano de nacimiento es casi seguro que por tus venas corra sangre olmeca, maya, zapoteca, tolteca, mixteca, mexica, yaqui, purépecha, estos pueblos son en su mayoría los abuelos de la actual sociedad mexicana.

A parte de esto no puedo pensar cómo es que “indio/indígena” llegó a ser un insulto en un país en donde alrededor del 10% de su población pertenece a algún grupo o etnia indígena. Pero siendo sincero en realidad todas las formas anteriores en la que se insulta una persona parecen estar conectadas, a lo cual recurro para explicar cómo el clasismo puede surgir del racismo, porque es un círculo:

Lo puedo confirmar, pues he vivido varias veces al ir caminando por la calle que la gente se cambie de banqueta porque piensan que les voy a hacer algo.

Conclusiones. México es un país en el que el racismo está presente en el día a día de la mayoría de la población pero esta no quiere aceptar que lo vive o lo practica, haciendo del racismo un problema que México no quiere ver.

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