Facultad de Música
Facultad de Música
Desde que yo recuerdo, he tenido un instrumento conmigo como parte de mi vida. Ingresé a la Facultad de Música de la UNAM (FaM) a los 5 años, y a la edad de 7 años a la Escuela Superior de Música de Bellas Artes en el área de piano. Esto fue de una manera circunstancial pues nunca fue planeado estar en 2 escuelas.
Algunas veces me han preguntado, ¿cómo es tocar dos instrumentos de alta exigencia? Simplemente no puedo vivir sin la música y estos dos instrumentos me acompañaron toda mi vida, no puedo decidir entre uno u otro. Es muy común que digan que es una locura y la verdad no me molesta sino que me agrada mucho pensar que soy alguien diferente. Parte de eso, es que estoy cumpliendo 9 años como puma y me siento orgullosa de ello.
¿Cómo es estar en 2 escuelas de música? Es muy difícil y divertido a la vez, hay que hacer muchos malabares con los horarios, es un caos con la transportación. Hay una logística complicada y difícil de cumplir, muchos sacrificios de por medio, en especial de mi madre, que siempre está conmigo. Definitivamente no recomiendo estar en dos escuelas de música, no es para todos, tengo que estudiar mucho, practicar y practicar, y practicar más…
Sí, me gusta mucho la música. Mi padre me ha dicho que deje la música, a veces hasta me ruega para que me salga de una escuela, pero la música es mi forma de vida. Me gusta estar en la FaM ya que es como un segundo hogar, quiero contar que cuando tenía 7 años presenté una de mis composiciones en la Sala Xochipilli, eso fue emocionante y jamás olvidaré cuando fui solista cantando junto a todos mis compañeros, ni mucho menos cuando recibí de manos del entonces director de la FaM reconocimientos por haber representado a la UNAM en varios encuentros de violinistas de las mejores escuelas de Música de México y esto lo puede hacer ganando en tres audiciones.
Siento que la facultad me ha cambiado como músico. Algo que no estaba en mi planes era componer, pero tuve la gran bendición que bajo la cátedra del maestro Miguel Gorostieta –aun siendo muy pequeña–, s me enseñó a sacar de mi imaginación ideas e historias que podía contar a mi manera, con un lenguaje musical dándome toda la libertad, pero con dirección. Él también me apoyó para presentar mis obras en diferentes escenarios, como el IMER. Con casi ocho años de clases de composición en la UNAM hoy estoy nominada en uno de los premios más importantes de música independiente de América, los MONSTER MUSIC AWARDS como mejor músico compositor. Logré hacerlo con el homenaje que compuse a los doctores en la pandemia.
Me gustaría mucho llevar este premio a la UNAM.
NOTA DEL EDITOR: Durante el proceso de publicación de esta nota, enviada por la autora, Ana Sofía ganó el premio MONSTER MUSIC AWARDS al mejor músico compositor. ¡Muchas felicidades a ella!
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Una respuesta
Es una alumna dedicada, sobresaliente el tiempo que estubo en la clase fue excelente en hora buena.