En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
crédito: Valeria Lizeth Villar Parra / Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

Reflejo

Número 9 / ABRIL - JUNIO 2023

Por la inagotable esperanza del feminismo

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Valeria Lizeth Villar Parra

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

Deseo con todas mis fuerzas poder recaer en mi instinto, tratando de ver en las miradas  de los hombres la historia de la tragedia que ellos causaron en tu vida. Tratando de  encontrar arrepentimiento o quizá una explicación, pero sé que si la primera es difícil, la  segunda es imposible.

Tal vez no te llevaron en cuerpo, tal vez sólo fue tu alma. O quizá no fue tu alma, quizá  fue solo tu cuerpo. Te he escrito tanto, te he pensado otro poco y te he sentido aún más.  Deseo terminar con la inagotable esperanza que me has heredado, la historia que dejaste  a medias. Mis uñas ya están desgastadas de escombrar los recuerdos que marcaron  huella, esos a los que me aferro, a lo que eras antes de que te silenciaran.

No estabas sola y tampoco lo estoy, pero así te sentías y así me siento yo,  paradójicamente acompañadas con lo que se siente como la ausencia de Dios, la  ausencia de ti y la ausencia de lo que alguna vez fui.

Eras joven como yo y ahora te han reducido a un concepto, rezo porque no te olviden y  porque yo no olvide lo que era antes de conocer lo que parece la maldición de haber  nacido mujer

En la cercanía de la muerte, la verdad se desnuda, escribo esto rendida de estar  resignada a morir, ya estoy agotada de sentir miedo, de aquellos hombres que duermen  en paz, sabiendo que nos quitaron la nuestra y de ver tantos nombres de desaparecidas  que terminan en historias empolvadas en algún escondite del cerebro de las personas.

En el fondo de la oscuridad total, se siente cada vez más fuerza de mujeres hartas, listas  para salir a la luz. Porque si alguien decide por mí, que yo soy la próxima a la que le arrebaten lo que le queda, espero que mi inagotable esperanza de un lugar mejor, viva  en las demás.

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Reflejo

2 Responses

  1. Este no es un artículo, ¡es un poema! gracias por compartir. Ahora me encuentro leyendo: “Necroescritura de los días muy vivos” por Alma Karla Sandoval de la editorial FEDEM. un ensayo que después del 8 de Marzo encuentro así como este poema Reflejo. son escrituras que dan un adentro de todo lo que estamos padeciendo en nuestra sociedad, es necesario leer y entender que todos tenemos una responsabilidad sobre nuestra seguridad yo te cuido y tu me cuidas. La paz la debemos procurar diario entre todos por medio de el conocimiento, de la historia del presente y del futuro, cuando acabaremos con este negocio sucio de mentes ajenas a todo sentimiento? que hacemos ahora y qué haremos mañana? ¿sólo reflexionar? ¿sólo exigir? Hoy debemos instruir, educar, informar a nuestros hombres y mujeres para que se cuiden unos a otros, logrando un estado de paz y conciencia plena. Hoy hablo con mis hijas de estos temas porque es nuestra realidad y como actuar para transitar hacia la utopía para morir con dignidad y plenitud.

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