Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creatividad.
Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creativdad.
Foto de Mariana Montrazi / Pexels

Ramificaciones del alma

Número 9 / ABRIL - JUNIO 2023

La sororidad como salvación de quienes se sienten solas en un mundo masculinizado

Picture of Luisa María Jazmín Reyes Hernández

Luisa María Jazmín Reyes Hernández

Facultad de Psicología

Hoy sé que no quieres quedarte dormida, que tienes mucho para contarme y yo no dejaré de sostenerte porque presiento que necesitas que te abrace fuerte sin soltarte. Sé que los pensamientos carecen de estructura cuando se intentan explicar con palabras y que en una noche de abril puedes encontrar caminos en el aire con árboles flotando, o nenúfares blancos en el cielo, acomodados para ir dando brinquitos hasta llegar a una orilla segura.

Sólo me hace falta decirte que necesitas serte fiel a ti, por un momento detén tu caminar para respirar y escucha lo que tú realmente quieres. Luego terminarás con punzaditas en la cabeza y con el alma callada porque alguien, o algo, la interrumpió mientras hablaba. El bosque y los árboles que lo conformaban ya no están ahí; los nenúfares y el agua sobre la cual flotaban se han disipado y ya no hay manera de cruzar al otro lado.

Así de espontáneos son el alma y los sentimientos; a veces hablan y a veces callan, a veces escuchamos y a veces ignoramos para seguir caminando.

Ahora duerme abrazada a tus recuerdos y a tus palabras, porque en los sueños también podemos perdernos… ¿y entonces quién nos guía? Piensa en porcelana y en cabellos recogidos, en lo que quisiste ser y en lo que alguna vez te quitaron. La porcelana es fría y los cabellos sueltos también los prefieren algunas.

Nacemos intactas y a cada instante se nos arrebata algo. Eso es lo que pienso ahora y me abrazo de nuevo, temerosa, porque durante mucho tiempo navegué en una barca sin remo, completamente sola: observada por gente que mira desde la orilla y espera a que salves tu vida sin auxilio como si supiéramos desde antes todo lo que existe en el mar.

Cuando despiertes, mírame, escríbeme y dime que todo está bien ahí dentro; que ahora navegas con otras mujeres, no en la misma barca, pero ahora las ves y sabes que están ahí, que se acompañan cada una en su sendero.

Más sobre Ventana Interior

Ser tiempo

 Ser tiempo

Por: Sofía Ponce de León
Programada para servir, condenada a sentir

Leer
La sociedad de los dioses muertos

La sociedad de los dioses muertos

Por José Anastacio Ramírez Leñero
La persistencia simbólica de los dioses antiguos

Leer
El caos como un medio para la transformación

El caos como un medio para la transformación

Por Ximena Cortés Gutiérrez
¿Se puede renacer aun con el alma rota?

Leer
El ático del abuelo

El ático del abuelo

Por Ingrid Johana Trejo Berber
Una crónica y homenaje a mis raíces

Leer
Cuando el ego nos consume

Cuando el ego nos consume

Por Yves Stanislas Ramírez Jiménez
La gracia de aceptar nuestras limitaciones

Leer
La última cacería bajo la luna

La última cacería bajo la luna

Por Ángel Raymundo Martínez Ramírez
Cuando los hijos del metal aprendieron a sentir compasión por quienes los crearon

Leer

Deja tus comentarios sobre el artículo

Ramificaciones del alma

Una respuesta

  1. Hola, que bonita iniciativa. Cuantas veces nos hemos sentido así, solas en un oceano de hombres sedientos de poder de todo tipo.
    Haz puesto palabras con las que me identifico.
    A veces quiero escribir pero no se como acomodar tanto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

10 − 2 =