CCH Azcapotzalco
CCH Azcapotzalco
Es un día común y corriente en la vida de un ceceachero; a un costado de la Biblioteca Rosario Castellanos, ubicada en Azcapotzalco, CDMX, hay un emblemático sitio para los estudiantes, al que denominan Pastos, que, a pesar de ser un lugar de alto tránsito, nadie le daba el correcto cuidado ni apreciación. Fue el epicentro de la protesta pacífica “Azcapo tianguis” que tenía como objeto defender los ingresos de los jóvenes obtenidos a través de las ganancias del comercio informal que apoyaba a su consumo semanal, lo cual fue una actividad de alta importancia, pero, igualmente de alto impacto, ya que al ser un sitio de conveniencia por el tráfico diario, afectaba las áreas verdes por lo que, cuando se mudó el mercado, el área se denominaba irónicamente Tierras, dejando en terracería la zona.
La trayectoria de nuestro trabajo
La restauración de este espacio inició como una necesidad de cubrir el daño que generó la pandemia de Covid19, ya que, a causa de ella, se convirtió por completo en un lugar abandonado.
Mi amigo Pablo Velazco y yo decidimos plantear la idea de un huerto. Empezamos por limpiar la zona, ya que estaba devastada: había envolturas por todas partes, el bote de basura estaba roto y volteado encima de una pila de escombros, había botellas de alcohol, cigarros y cascajo.
El primer día pudimos levantar la mitad de la basura que estaba en el área con material de nuestros hogares. Al cabo de una semana habíamos terminado por completo de limpiar. A la siguiente semana iniciamos oficialmente el proyecto del huerto en la escuela plantando algunas semillas que nos daban nuestros compañeros, tomando igualmente pequeños esquejes de otras áreas verdes del colegio.
A las dos semanas, ya teníamos un campamento especializado para el cuidado de las plantas; con el tiempo, hemos ido ampliando el espacio verde. Inicialmente era un metro cuadrado, pero actualmente contamos con 9 metros cuadrados de espacio dividido en seis secciones diferentes.
Desde el principio nos han apoyado desde las redes sociales y se ha ido publicando en forma de bitácora todo lo que ha estado pasando. De esta manera, los estudiantes han podido enterarse de todas nuestras actividades.
Fue una gran sorpresa para nosotros al comienzo del proyecto, no pensamos que sucedería tan rápido una respuesta de esta magnitud, pero el 8 de marzo se suscitó un incendio provocado por una motocicleta que transitaba por Aquiles Serdán, esta arrojó un artefacto en llamas lo que generó daños en la zona. Cuando llegamos al día siguiente 9 de marzo, intentamos recuperarnos del incendio, sobrellevamos lo que pasó y lo vimos como un daño mínimo.
Tuvimos un segundo ataque donde saquearon los materiales utilizados para trabajar el huerto. Los involucrados rompieron tres candados y vaciaron todo el material que teníamos, pero con el paso de los días logramos pedir material prestado y compramos sustitutos.
Actualmente tenemos dificultades para sobrellevar el proyecto, ya que la escuela retira constantemente el suministro de agua, tampoco tenemos mucha posibilidad de crecimiento ya que aunque hemos llegado a acuerdos con la directora, no hemos estado exentos de la crítica y la amenaza.
Nuestras metas a futuro son:
1- Diversificar el sistema de riego que se implementó en el huerto para ampliarlo en toda la escuela, además de seguir un plan de seguimiento con las autoridades de la escuela para que sea 100% área verde.
2- Hacer que el huerto sea autosustentable y que se disponga de un sistema de recolección de agua que alimente su sistema hídrico.
Actualmente hemos estado trabajando en hacer una siembra sustentable de maíz, que opere con temporizador de riego que permita su crecimiento adecuado, de esta forma buscamos hacer que el huerto opere al 100% para la comunidad y que cada generación que esté en esta escuela pueda aprovechar y disfrutar de esta área verde.
Afortunadamente, no hemos estado solos, el proyecto es reconocible por los estudiantes y hemos intentado por nuestros propios medios sacarlo adelante, queremos que este esfuerzo siga siendo un signo representativo de la comunidad universitaria, que por un bien común, se une y resiste, esperando que con la llegada de nuevo estudiantado a las instalaciones, se mantenga este deseo de preservación y cuidado a la naturaleza, pero especialmente buscamos conservar la rebeldía ante las adversidades por y para cada puma.
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3 Responses
Un esfuerzo que no cualquiera se avienta, bravo Jorge por resistir y hacer algo por el área común de todos los de cch azcapo
Muchísimas gracias Jorge, neta nos haces un favor a todos, eres la mera vrg
Te queremos mucho y te quiero mucho
Neta gracias
Gran labor compañero, muchas gracias por lo que haces!