En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
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Markus Spiske/Pexels

Las redes sociales no son panacea

Número 4 / ENERO - MARZO 2022

Ni malditas ni benditas: “somos mucho más que un perfil…”

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David Sandoval Medina

Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala

Ni malditas ni benditas. Se me hace un error querer catalogarlas en esos extremos. Las redes sociales son simplemente una herramienta y es el ser humano el que las usa de una u otra manera. Cada avance tecnológico va seguido de un conocimiento y una responsabilidad de enseñar, es una herramienta, una muy sofisticada y reciente que tenemos que aprender a manejar. Si a un niño le das un martillo lo más probable es que lo use de muchas formas, menos de la forma que se debe usar, es decir, lo más probable es que se la pase jugando, rompiendo cosas, incluso se puede lastimar, siendo que su uso correcto es para construir, ahora debido a que es un niño que todavía no es tan consciente de muchas cosas hay una gran responsabilidad de la persona que le da el martillo de enseñarle como se usa adecuadamente, advirtiéndole las consecuencias. Nosotros, la sociedad en general nos podemos ver reflejados en ese niño, somos todavía como niños inexpertos en cuestión del buen manejo de la tecnología y las redes sociales, se nos brindó esta tecnología sin realmente estar preparados y poco a poco tenemos que aprender a manejarlas de forma adecuada.

Yo no estoy en contra de las redes sociales, pero tampoco las defiendo a capa y espada; son una buena herramienta de conocimiento, aunque también una fuente inmensa de distracción y como lo dije anteriormente, somos nosotros los que elegimos si nos construimos y creamos algo hermoso con ellas o nos destruimos y desperdiciamos nuestro potencial con ellas.

El sistema donde vivimos es un factor importante, ya que como es costumbre, los intereses de algunas personas hacen que se promuevan mucho más los contenidos de baja conciencia, contenidos vacíos, que solamente nos distraen y nosotros caemos en esa trampa, también nos hacen creer que ahora son indispensables las redes sociales y que seriamos un desastre sin ellas, probablemente sí, y nosotros somos los responsables de eso por depender tanto de ellas.

En lo personal me dio gusto cuando sucedió el pequeño apagón, es una pequeña oportunidad para reflexionar cuánto dependemos de ellas. Debemos usar las redes sociales y no ellas a nosotros, me parece que sí existe una tendencia de la sociedad en general a la dependencia de estas redes, no permitamos que se apoderen de nuestro tiempo, de nuestra mente, de nuestra energía, somos mucho más que un perfil.

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