En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
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Nahiby Castro / Facultad de Artes y Diseño
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Daniela Vázquez Rodríguez

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

2024: ¿Las elecciones más grandes en la historia de México?

Número 13 / ABRIL - JUNIO 2024

Aquí y ahora, los jóvenes somos el presente de México.

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Daniela Vázquez Rodríguez

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

En los últimos años, hemos escuchado cómo las elecciones han sido calificadas como «las más grandes en la historia de México». Así lo dijo el Instituto Nacional Electoral (INE) en 2018, lo repitió en el 2021 y, este 2024, lo vuelve a poner sobre la mesa como lema central del proceso electoral. Puede resultar sorprendente e, inclusive, inadecuado, que se utilice este término encarecidamente para caracterizar los comicios (federales y locales) que se desenvuelven, de forma individual o en concurrencia, cada tres y seis años.

Sin embargo, y pese a esta constante repetición, es posible volver a afirmar que estas son las elecciones más grandes en la historia de México (hasta ahora) debido a dos razones estructurales de suma importancia: la primera, dado que el padrón electoral ha crecido, en términos análogos, conforme al aumento de la población nacional. Siguiendo esta lógica, se estima que, en las elecciones próximas a celebrarse el siguiente 2 de junio, la lista nominal de electores se encuentre integrada por al menos 98 millones de personas. En segundo lugar, el número de espacios públicos a ocuparse mediante el ejercicio democrático también se ha visto en aumento. Durante este proceso electoral, la cantidad total de cargos a elegir será de 20,708, entre los cuales se encuentran: una presidenta o presidente de la República Mexicana, 500 diputaciones, 128 senadurías y 20,079 cargos a nivel local [1].

De estos últimos se desglosan 9 gubernaturas, 1,098 curules en congresos locales, 1,802 presidencias municipales, 1,975 sindicaturas y 14,764 regidurías [2]. Además de esto, hay que reconocer la ardua labor que realizan día con día las personas encargadas de la organización de los comicios, tales como los capacitadores, supervisores y coordinadores, al igual que las próximas funcionarias y funcionarios de casilla, por mencionar algunos. Entretanto, el INE estima que al menos 4 millones de jóvenes entre 18 y 19 años podrán emitir su voto por primera vez en los comicios venideros. Asimismo, cerca de 22 millones de jóvenes de entre 20 a 29 años se encuentran en la lista nominal de electores [3]. Aún cuando, en un primer momento, esta cantidad pueda significar poco, la suma de ambos números se traduce en el 25% de la totalidad de la lista nominal.

Más allá de los números y de pensar en las elecciones como el ejercicio unívoco de nuestro derecho al voto, nuestra propia contemporaneidad exige que las y los jóvenes salgamos de la burbuja procedimental que, si bien no deja de ser importante, no es la única vía para hacer y resignificar a la política. Alrededor nuestro, la frase de que la juventud se encuentra alejada de la política se replica constantemente. Esto tiene algo de cierto y es que nadie se ha detenido a cuestionarse acerca del origen de esta problemática. 

Aunque poco reconocida, la participación de las juventudes existe y resiste. Esta se manifiesta por medio de contribuciones políticas ampliamente debatidas, como lo son la lucha por espacios institucionales de representación joven, la participación de las y los jóvenes en múltiples movimientos sociales, así como el aprovechamiento de la expansión de las redes sociales y la Internet como espacios en donde la libertad se hace presente a través del intercambio de ideas y la expresión de nuestras opiniones.

Como cada período electoral, las instancias públicas señalan, incansablemente, el papel de gran importancia que tienen los jóvenes al momento de elegir la dirección de la nación. Sin lugar a duda, este mensaje tiende a caer en un lugar común. Empero, dicho cliché no se encuentra tan lejos de la realidad. En nuestras manos se encuentra la profunda responsabilidad de hacer política, así como acercar a otras y otros jóvenes a que participen, de manera consciente, activa e informada, en los asuntos que atañen a la vida pública del país. Es así que, contra todo pronóstico, el día de hoy se advierte que los jóvenes no solo somos el futuro de nuestro país. Aún más, aquí y ahora, los jóvenes somos el presente de México.

 

Referencias

[1] INE, Numeralia del Proceso Electoral Federal y Local 2023-2024, Instituto Nacional Electoral, 2024. https://www.ine.mx/numeralia-proceso-electoral-2024/

[2] Ídem.

[3] INE, Estadísticas Lista Nominal y Padrón Electoral, Instituto Nacional Electoral, 2024. https://www.ine.mx/credencial/estadisticas-lista-nominal-padron-electoral/

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2024: ¿Las elecciones más grandes en la historia de México?

Una respuesta

  1. Me pareció sumamente emotivo como la autora logró llevarnos por una numéralo a estadista hasta uno ético-moral. Me quede patidifuso y echado para delante por construir juntos un mejor México.
    «Y retiemble en sus centros la tierra, al donor rugir del cañón»

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