En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
Foto de Fénix Torres de Pexels

Lo que confundimos con amor

Número 17 / ABRIL - JUNIO 2025

Aunque esquivo y confuso, nos acerca un poco más a nosotros mismos

Picture of Alondra Alarcón

Alondra Alarcón

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

Todos hemos escuchado la frase “eso no es amor”, pero, entonces, ¿qué es el amor? El amor se puede confundir con un sinfín de acciones, palabras y momentos. Quizá nunca vamos a saber con certeza qué es ya que es más fácil hablar de lo que malinterpretamos con el amor que del propio amor. A menudo nos aferramos a relaciones tóxicas, a la necesidad de compañía o a la dependencia emocional, y pensamos que eso es amor. Nos dejamos llevar por el cariño disfrazado de posesividad, o por la pasión que en realidad oculta inseguridades. Es un ciclo en el que nos encerramos, convencidos de que experimentamos algo profundo y verdadero. Sin embargo, al final del día, esa confusión solo nos deja un vacío aún mayor.

Y después llega un nuevo sentimiento; a veces parece fresco y renovador, otras veces se siente como un eco de lo anterior. Nos confundimos con amor una vez más, nos dejamos seducir por la idea de que esta vez será diferente, en el fondo sabemos que no hay una definición clara ni un manual que nos diga cómo reconocerlo. Cada experiencia nos deja lecciones y heridas, pero también nos hace dudar de nuestra capacidad para amar y ser amados.

El amor se manifiesta de tantas maneras, desde la ternura, hasta la pasión, cada manifestación es única y no hay una forma correcta de sentirlo. Tal vez el verdadero amor sea aquel que nos libera en lugar de atarnos, aquel que nos empodera y no nos deja con más preguntas que respuestas. Así que continuamos buscando ese “algo” en las relaciones humanas, en las amistades y en nosotros mismos. Nos preguntamos si alguna vez entenderemos realmente qué significa amar o ser amados. Al final del día, quizás lo más valioso sea aprender a reconocer nuestras propias confusiones y ese vasto océano de emociones sin miedo a perderse. El amor aunque esquivo y confuso, nos acerca un poco más a nosotros mismos.

Lee aquí más artículos relacionados

El Puente de la Concordia

El Puente de la Concordia

Por: Aram Rangel Alcantara e Isael Guillermo García Macedo
Crónica de una Tragedia Anunciada

Leer
La Dictadura de lo Irrelevante: Anatomía de la mediocridad moderna

La Dictadura de lo Irrelevante: Anatomía de la mediocridad moderna    

Por: Ricardo Alonso Arévalo Garcilazo
La estupidez informada tiene límites; la ignorancia apasionada, ni uno solo

Leer
Metros, minutos, kilómetros

Metros, minutos, kilómetros

Por: Adanelly Marlene Martínez Ahuecatitan
Me pregunto qué habría pensado Karl Marx del metro

Leer
El precio de traicionar a Los Zetas

El precio de traicionar a Los Zetas

Por: Salvador Padilla García
Si el Estado no se hace nada por erradicar la violencia, no hay disculpa que valga

Leer
¿Y qué tiene que ver mi calle con la violencia?

¿Y qué tiene que ver mi calle con la violencia?

Por: Sebastian Vallejo Yañez
Cómo nuestras ciudades se vuelven hostiles con sus habitantes

Leer
Racismo a la mexicana

Racismo a la mexicana

Por: Leonardo Yahir Eguiza Delgado
¿Seremos muro de prejuicios o puente de integración?

Leer

Deja tus comentarios sobre el artículo

Lo que confundimos con amor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

18 − three =