Más que un transporte
Por: Barush Cruz
Un espacio para cada persona en el metro del Distrito Federal
Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Oriente
Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Oriente
Ver tus ojos es mirar un cuásar
eyectando energía a mecha viva
entre todas las galaxias
que llamamos recuerdos.
Juzgar tus ojos llorosos
es sufrir entre dos
nebulosas de Ojo de Gato
entrecerrándose en lamento.
Acariciar tu pelo
y tu voz con mi alma
es pasear por la
Vía Láctea, lenta y tranquilamente,
igual que los rizos de tu cabello.
Besar y acariciar
tu cuerpo
es lo más parecido
a tocar los Pilares de la Creación;
tan largos, tan delicados,
como el arco de tus curvas,
al igual que la piel
que se desliza al tacto.
Verte ir en las puertas
de la existencia
es ver cómo
una supernova
llega a su fin.
Saber que tengo
que esperar
miles de horas
para verte de nuevo
me rompe y aplana el alma,
como dos planetas colisionando.
Verte entrar a cualquier escena
es experimentar el nacimiento
de mil constelaciones,
es tener mil galaxias
enteras esperando
un abrazo
que al alma deja como nueva.
Es tener los pulsares
y a los cuásares
entrando en un baile,
uno inolvidable.
Lo mismo pasa con tus abrazos:
donde flotamos
en un limbo
donde no hay tiempo,
ni criterio que nos juzgue,
solo tú y yo
en un baile…
Inmenso, eterno,
que cuando se baila,
se le llama vida.
Por: Barush Cruz
Un espacio para cada persona en el metro del Distrito Federal
Por: Lesly Sarai Martinez Cardenas
El lugar donde se deja el corazón