Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creatividad.
Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creativdad.
Crédito de la imagen: Claudia Viridiana Flores Gómez / Facultad de Ingeniería

Chae y yo

Número 10 / JULIO - SEPTIEMBRE 2023

Este enamoramiento súbito suena a reggaetón

Picture of  Julio Rodríguez

Julio Rodríguez

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

Conocí a Chae en medio de canciones de reggaetón en una fiesta de la ciudad, moviendo sus caderas y besando a otras dos chicas supongo de nuestra edad, 22 ó 20 años. Y yo sentí que una especie de virgen se había revelado ante mí. Y pensé, como dice Sabines, que todas las mujeres que he deseado y desearía durante mi vida se habían congregado en Chae, ‘como coronando un ideal’. 

Tal vez los demás en la fiesta pensaban que era un pervertido por estar mirando de frente la escena del beso de Chae y sus acompañantes, era claro que nunca habían leído sobre erotismo. Al volver del trance y ver a mi alrededor, todos hacían lo mismo, entregaban sus cuerpos a los labios de otra persona mientras bailaban alcoholizados. Y las canciones de reggaetón ambientaban toda la escena: “tú sigue dándome na’, dándome na’… pero puedo quererte de nuevo, dejar todo el resto pa’ luego”.

Y las formas son curiosas, quisiera saber si Sabines estaría de acuerdo en que estuviese pensando en sus versos y poemas en una fiesta del 2023, con la música que escuchamos ahora, con reggaetón, que habla de cosas más sexuales, más de una noche, más de un beso de fiesta y hasta luego. Yo no quería eso, que Chae fuera un hasta luego y un beso, una cama de un motel y después despedirnos.

Terminó su beso apasionado con las otras dos mujeres, caminó hacia la mesa donde había más cervezas, ahí la intercepté para conocernos y salir a fumar un cigarro. Descubrí que era estudiante de Periodismo, yo de Ciencias Políticas… Un mal estudiante de Ciencias Políticas enamorado. 

Las canciones seguían escuchándose al fondo:  “Me dicen malvada porque a mí me gusta jugar con tu tiempo, ni Gucci ni Prada no pueden comprar lo que tengo por dentro”. De un momento a otro nos encontrábamos corriendo por las calles, nada mejor que transpirar un poco para desintoxicar el cuerpo del alcohol consumido. Llegamos al paradero de autobuses enfrente de la estación Chapultepec, la Estela de Luz iluminaba el momento, sentados en una banca enfrente de los últimos camiones con dirección al Toreo. Chae se arreglaba su falda y su brassier que habían quedado desacomodados después de su escena con las otras chicas. Y yo pensé de nuevo en los versos de Sabines: “Estoy terriblemente solo, te necesito, no puedo defenderme más contra tu ausencia y mi soledad…” Amaba a Chae, quería llegar hasta el fondo del asunto, que nos amáramos en estos tiempos, con esta música, con esta soledad, con este sentimiento de no saber qué pasará  mañana. La abracé mientras en mi celular sonaba la canción del momento, “Yoko”: “No es secreto, tú me tienes loco, me siento en LSD cuando te toco, soy un tonto y mil veces me equivoco, te quiero siempre a mi ladito como Yoko…” 

Era el tiempo perfecto para volver a pensar en el amor: es lo que explica Platón en sus diálogos o es la idea enfermiza de Goethe en Werther, o aquella idea difusa de Fromm. ¿Qué es esto que siento?

Más sobre Ventana Interior

Lo que quedó de mí

Lo que quedó de mí

Por: Quetzalli Torres Hernández
Preguntas desde una tristeza profunda e ira irracional

Leer
Lucha por tus sueños

Lucha por tus sueños

Por: Regina Carrillo
Creérsela es un acto de amor

Leer
No puedo dejar de producir marea amarilla

No puedo dejar de producir marea amarilla

Por: Areli Rodríguez
Un recuerdo dorado venda mis ojos

Leer
Manual para fracasar emocionalmente

Manual para fracasar emocionalmente

Por: Nicole Rios Osborn
¿Por qué estamos tan cómodos en el incendio?

Leer
Ex(tin)gencia

Ex(tin)gencia

Por: Sofía Shomar Bernal
No quiero ser obediente, quiero ser escuchada

Leer
Soy una egoísta

Soy una egoísta

Por: Guadalupe Montebello Gómez
La desdicha de elegirme a mi misma

Leer

Deja tus comentarios sobre el artículo

Chae y yo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

five × two =