En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
crédito: Polina Zimmerman

Ahogada en la validación académica

Número 6 / AGOSTO - OCTUBRE 2022

Mi estabilidad emocional depende de mis calificaciones

Picture of Elisa Sepúlveda Sánchez

Elisa Sepúlveda Sánchez

Escuela Nacional Preparatoria Plantel 3

Vivo con el miedo constante de no ser suficientemente inteligente como todos creen que soy. En mi vida no hay cosa que me preocupe más que mi rendimiento académico, mi estabilidad emocional depende de mis calificaciones, ya que con una nota mala siento que el mundo se me viene encima, un 9 significa que estuve cerca, pero no fue perfecto, un 8 me pude haber esforzado más y un 7, es simplemente decepcionante. Me da miedo defraudar a mis padres, maestros y todas aquellas personas que creen en mí, porque si no soy inteligente.

¿Entonces qué soy?, ¿quién? Siento que siempre debo dar más, que todo lo que haga debe ser perfecto y es necesario que todo salga como quiero para sentirme bien. Pero de ninguna manera parezco estar satisfecha.

No recuerdo cuál fue el momento en que destacar me hacía sentirme bien, pero recuerdo haber escuchado lo exitosa que podría ser si me esforzaba más, entonces eso hice, darle a todos lo que esperaban de mí: empezó siendo la forma en la que demostraba que si podía y terminó en presión, ni siquiera social, porque todos aquellos que me conocían estaban seguros de que yo era inteligente. Se convirtió en una lucha constante conmigo misma para mantener esa idea de mí y en algún punto llegar a creérmela. Por eso mis calificaciones pasaron de no significar tanto a serlo todo para mí, llené las paredes de mi casa con diplomas, medallas, reconocimientos y convencí a todos. Pero ahora sólo quedo yo con las expectativas tan altas que tengo sobre mí misma, y pensar que si llego a fracasar me sentiré horrible.

Mi vida personal puede ser un desastre, pero mi vida académica siempre está perfectamente organizada, no se me escapa ningún detalle, todas mis tareas las hago con anticipación, hago apuntes, resúmenes o materiales de apoyo para estudiar y aun así me estresan mucho los exámenes, al punto de tener ataques de ansiedad, porque por más que estudie, nunca me siento del todo lista o capaz.

Me aterra tanto cuando a mi celular llega una notificación avisando que mi tarea ha sido calificada, porque siempre espero un 10, pero si no lo es, ¿qué haré?

A veces siento que perdí la emoción de adquirir conocimiento, me importaba más entregarlo fingiendo que lo había entendido todo. Mis errores me molestan, los considero tontos y me hacen sentir que no le puse la atención necesaria. Si descanso me siento improductiva, pero todo el tiempo me siento desgastada, me quita mucha energía el sobrepensar si mis trabajos serán lo suficientemente buenos y como siento que no es suficiente me cargo de trabajo hasta que no puedo más y no me importa no dormir o comer con tal de asegurar una calificación. ¿Qué tan lejos estaré dispuesta a llegar? o ¿Qué tan lejos ya llegué que no me doy cuenta de todo el daño que esto me hace?

Suelo pensar que una vez que cruce la línea estaré satisfecha, pero esa línea nunca acaba ya que cuando creo estar llegando me pongo nuevas metas, todos mis deseos fueron construidos por mi arrogancia y mi duda eterna de si será suficiente lo que hago como para por fin sentirme bien con eso. ¿Esta es la forma en la que seré siempre? Ya me cansé.

Durante toda mi vida me he preocupado por mi futuro que me olvide completamente de vivir mi presente, desearía haber aceptado aquella salida con mis amigos en lugar de quedarme horas extra frente a la computadora volviéndome loca tratando de ser perfecta, desearía haberme cuidado más a mí misma, mi piel y mi peso pagaron las consecuencias de lo que mi mente me hacía, desearía haber tocado más el piano, desearía haberme permitido disfrutar mis logros y darme un descanso en vez de llorar, culparme y no perdonarme por mis errores, siendo estos mínimos o imperceptibles. Creo que aún estoy tratando de entender que un número no me define, pero me cuesta tanto vivir sin la validación académica.

Soy tan insegura y muchas veces no sé reconocerme. Por el momento, si me preguntas si creo que soy inteligente,  no lo sabría contestar. Por eso necesito que me lo digas tú.

Lee aquí más artículos relacionados

Cuando el futuro brilla, pero el presente se olvida

Cuando el futuro brilla, pero el presente se olvida

Por: Camila Pedraza
¿De qué sirve la tecnología si no está al servicio del mundo?

Leer
Reír también es sanar

Reír también es sanar

Por: Mia Eleonor Antonio
Medicina para un corazón cansado de tanto vivir

Leer
El cuidado como acto político

El cuidado como acto político

Por: Jessica Leonor Salazar Rodríguez
La ternura radical ante el individualismo

Leer
La rebeldía me encontró

La rebeldía me encontró

Por: Rubén Benicio
Cómo el punk rock me salvó la vida

Leer
Punks vs Emos

Punks vs Emos

Por: Eska Paez
En un sistema violento, cuidarnos es resistir

Leer
El espejo del dolor ajeno

El espejo del dolor ajeno

Por: Heyel Samael Salgado Velázquez
La empatía es el acto más radical para sanar en comunidad

Leer

Deja tus comentarios sobre el artículo

Ahogada en la validación académica

2 Responses

  1. Qué valor y corazón de mujer para mostrar al sistema educativo, a la comunidad y principalmente a ella misma el atolladero productivista en el que está estancada la academia, la universidad.

    Bravo al equipo de Goooya por posibilitar estos espacios de expresión y comunicación y un agradecimiento a Elisa Sepúlveda de la Prepa 3 por compartir.

  2. ¡Wow!
    Me identifico tanto con lo que escribiste. Es un sentimiento tan horrible siempre estar dependiendo emocionalmente de mis calificaciones, el saber que lo que otros ven como logros yo ya lo veo muy equis.
    Gracias por expresar correctamente lo que muchxs sentimos. <3

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

1 × two =