El sabor a café
Por: Melani Naomi López Juárez
Compartir una bebida caliente como acto de amor
Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán
Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán
Una banca, una fría banca, un par de cartones y la ropa que tenía puesta; con los ojos cansados de ver a tanta gente pasar, de ver tantos encuentros sin poder encontrarla a ella, lo que busca o, más bien, lo que espera. Tal vez fue solo un sueño, o quizá nunca existió a quien espera. Pero ahí está, invisible ante los ojos ocupados de los viajeros; siempre estuvo ahí, esperando.
Jamás la viste, y si lo hiciste probablemente no lo recuerdes, pero estaba ahí, cantando para conseguir unas monedas y así seguir esperando eso que jamás volvió, o al menos no en este mundo: el dolor de una madre que ama incondicionalmente. Hoy esos ojos cansados por fin se cerraron; por fin la encontró, aunque sea solo en el sueño eterno.
Recuerda que siempre estuvo ahí. Quizás pasaste a su lado con total indiferencia, sin preguntar ni escuchar, sin ver, haciéndote invisible. Una historia sin contar, un amor eterno y un sueño que en vida jamás llegó. Una madre añorando el retorno de su hija; ahora, por fin, volverán a estar juntas en ese sueño que hoy la abraza para siempre. Un ser invisible que se fue, y tal vez no lo sabías.
*Doña María fue una señora que esperaba que su hija volviera con vida desde hacía varios años. Vivía de cantar en algunas calles cercanas a la CAPU (Central de Autobuses de Puebla) y de lo que le daban algunos comerciantes. Falleció el 27 de julio de 2025 sin volver a ver a su hija. La gente cuenta que dicha hija jamás existió, pero eso jamás se sabrá.
Por: Dione Castañeda Suárez
¿Qué tiene que ver la política en los eventos deportivos?
Por: Omar Hernández Beltrán
Sabía de buen grado que las cosas buenas nunca duraban demasiado