Ser tiempo
Por: Sofía Ponce de León
Programada para servir, condenada a sentir
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
(Silencio. La voz comienza a hablar con intensidad, nostalgia, algo de tristeza y emoción).
“En las calles de nuestra ciudad, donde sólo hay indiferencia, y la norma es quedarse callado, hay voces que gritan en silencio. Voces de aquellos que han sido olvidados, ignorados, humillados…silenciados.
Voces de aquellos que luchan por sobrevivir en un mundo que parece no escuchar.
“¿Cuántas veces hemos visto la injusticia y hemos callado? ¿Cuántas veces hemos visto el sufrimiento y hemos desviado la mirada? ¿Cuántas veces hemos visto la desigualdad y hemos justificado nuestra inacción?
“Pero hoy, en este momento, decido alzar mi voz. Decido gritar por aquellos que no pueden gritar. Decido hablar por aquellos que no pueden hablar. Decido recordar que somos humanos, que somos vulnerables, que somos frágiles.
“La pobreza, la violencia, la discriminación, la corrupción, un sistema de educación y salud deficientes, la falta de empleo digno… son solo algunas de las heridas que sangran en nuestra sociedad. Pero también somos resilientes, capaces de sanar, de reconstruir… de amar.
“Así que te pido, te ruego, que escuches. Que no hagas caso omiso a lo que te digo. Escucha la voz de los silenciados. Escucha el grito de aquellos que claman por justicia. Escucha el susurro de aquellos que buscan esperanza.
“Porque cuando escuchamos, cuando nos solidarizamos, cuando actuamos, podemos cambiar el curso de la historia. Podemos construir un mundo más justo, más equitativo, más humano.
“No permitamos que el silencio sea cómplice de la injusticia. No permitamos que la indiferencia sea la respuesta a la desigualdad.
“Porque juntos, podemos ser la voz y la esperanza de aquellos que la han perdido. Juntos, podemos construir un mundo mejor.”
(Silencio. La voz se apaga)
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2 Responses
Me movió este escrito tiene mucha razón y me senti identificada. Pienso que debemos iniciar desde nosotros, no permitir injusticias qué dañen nuestra persona y si pasa ser conscientes de que podemos sanarnos a nosotros mismos, que contamos con esa capacidad de curar nuestras heridas para ser plenos y evitar lastimar a los demás. De alguna forma evitar que continue este daño entre los humanos, ya qué nos destruimos unos a los otros con tantas diferencias y juicios ejercidos unos a los otros, lamentablemente también dañamos a los animalitos, naturaleza y en general al planeta. Ya basta de tanta destrucción.
El alzar la voz siempre ha sido una manera de dir que existimos, que algo está mal, incluso que algo está bien, la voz no solo es un facultad, es una arma poderosa como pocas .
Excelente texto que lleva a reflexionar sobre lo que conlleva ser indiferentes.